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Como Afecta La Enfermedad Tuberculosis?

Como Afecta La Enfermedad Tuberculosis
¿Qué es la tuberculosis? – La tuberculosis (TB, por sus siglas en inglés) es una enfermedad causada por microbios que se propagan de una persona a otra a través del aire. La tuberculosis generalmente afecta los pulmones, pero también puede afectar otras partes del cuerpo, como el cerebro, los riñones o la columna vertebral. Una persona enferma de tuberculosis puede morir si no recibe tratamiento.

¿Qué daños causa la tuberculosis en los pulmones?

ARTÍCULO ESPECIAL Secuelas estructurales y funcionales de tuberculosis pulmonar: una revisión de tema Autores: Mónica Patricia Romero Marín, Silvia Katherine Romero Rondon, Kelly, Johana Sánchez Robayo, Yeison Santamaria-Alza, Tania Mendoza Herrera, Fabio Bolivar Grimaldos Universidad Industrial de Santander.

Bucaramanga. Santander. Colombia Correspondencia: Mónica Romero Marín Domicilio postal: Calle 61 9-23 Edifcio Don Fernando Apto 402. Bucaramanga, Santander, Colombia. e-mail: [email protected] Recibido: 21.07.2015 Aceptado: 02.03.2016 Resumen Las características biológicas del bacilo mycobacterium tuberculosis le permiten afectar casi cualquier tejido.

Al ser la tuberculosis pulmonar la entidad más frecuente, se presenta la posibilidad de diseminación de la enfermedad a nivel torácico, lo que genera la aparición de secuelas que pueden afectar los órganos vitales de la caja torácica, tales como la vía aérea, el parénquima pulmonar, el sistema vascular pulmonar, el espacio pleural y la región mediastinal.

  1. Esto genera, además, la manifestación de trastornos funcionales que afectan directamente el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.
  2. La presente revisión trata de las secuelas torácicas encontradas en pacientes con antecedente de tuberculosis pulmonar.
  3. Estas se clasificaron así: secuelas de la vía aérea, secuelas parenquimatosas, secuelas pleurales, secuelas mediastinales, secuelas vasculares y secuelas funcionales.

Palabras clave: Tuberculosis pulmonar; Enfermedades pulmonares; Complicaciones Abstract Structural and Functional Sequelae of Pulmonary Tuberculosis: a Review Because of its biologic characteristics, the Mycobacterium tuberculosis can affect any tissue of the human body.

  1. Since the lungs are the most frequently affected organs, it is common the dissemination of the infection in the thorax with the development of sequelae in the pulmonary parenchyma, the airways, the vascular pulmonary system, the pleural space and the mediastinum.
  2. The sequelae lead to functional disturbances with a direct effect on the prognosis and the quality of life of the patients.

This is a review of the thoracic sequelae in patients with a history of pulmonary tuberculosis. The sequelae were classifed as airways, parenchymal, pleural, mediastinal, vascular and functional sequelae. Key words: Tuberculosis; Pulmonary; Lung diseases; Complications Introducción La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por el bacilo ácido alcohol resistente, mycobacterium tuberculosis (MT).

  • Genera granulomas con necrosis caseosa central rodeada de linfocitos y células epitelioides observables histopatológicamente.
  • El órgano principalmente afectado es el pulmón, sin embargo, no es infrecuente el compromiso de otros sistemas.
  • En Colombia, la incidencia estimada del año 2013 fue 6,11 casos por 100.000 habitantes, de los cuales el 80,12% corresponden a infección pulmonar 1,

El diagnóstico se establece teniendo en cuenta criterios clínicos, microbiológicos, epidemiológicos, radiológicos e histopatológicos 2, Se ha establecido en otros países que entre el 45 y el 51% de los pacientes con tuberculosis pulmonar primaria desarrollan secuelas como complicación de la enfermedad.

Se denomina secuela de tuberculosis a todos los trastornos que aparecen posterior a la curación de un episodio de TB, siempre y cuando se encuentre relación causal entre la secuela y la previa infección por TB 3, 4, A pesar de que su prevalencia ha disminuido considerablemente, aún es considerada una de las infecciones de mayor mortalidad en el mundo dada su relación con pacientes inmunosuprimidos y en especial su presentación en pacientes que padecen VIH/SIDA, epidemia que aún no se ha logrado controlar y que se asocia a múltiples infecciones, deterioro significativo de la calidad de vida y mayor carga de enfermedad 1,

Las características biológicas del bacilo mycobacterium tuberculosis, sumado a la fisiopatología de la enfermedad, permite alterar casi cualquier tejido, lo que lleva a la aparición de secuelas que pueden afectar la vía aérea, el parénquima pulmonar, el sistema vascular pulmonar, el espacio pleural y la región mediastinal.

  • Las secuelas estructurales se manifiestan en trastornos funcionales, siendo más frecuente la alteración ventilatoria mixta.
  • El objetivo de la presente revisión es la descripción de las secuelas torácicas encontradas en pacientes con antecedente de TB pulmonar.
  • Para dicho fin se clasifican en: secuelas de la vía aérea, secuelas parenquimatosas, secuelas pleurales, secuelas mediastinales, secuelas vasculares y secuelas funcionales.

La búsqueda de la información se realizó en las bases de datos PubMed y SciELO usando como palabras de búsqueda tuberculosis y sequelae; usando como filtro la publicación dentro de los últimos 10 años se encontraron 68 artículos. Para los propósitos de la presente revisión se usaron 27 artículos.

  1. Lesiones de la vía aérea Actividad de la enfermedad Laringitis tuberculosa El mecanismo fisiopatológico principal para la patogénesis a la infección e inflamación de la laringe por el MT es la inoculación del bacilo por contigüidad, aunque también puede darse por diseminación hematógena.
  2. Se manifiesta con disfonía, odinofagia, tos y disfagia.

Los hallazgos endoscópicos encontrados son edema, hiperemia, lesiones ulcerativas, nódulos o masas exofíticas. La parálisis de las cuerdas vocales puede ser una sus complicaciones 5, Secuelas crónicas Estenosis traqueobronquial Fue descrita por primera vez en 1689 por el médico inglés Richard Morton, su incidencia dis minuyó llegando a ser entre el 15,5% 6 y el 18% 7 gracias al advenimiento de la terapia antibiótica altamente eficaz, no obstante, su subdiagnóstico es representativo.

Presenta mayor prevalencia el sexo femenino, lo cual puede ser explicado por el menor calibre de la luz bronquial y la menor expectoración, que promueven la estasis de esputo y favorecen el ingreso del MT a las mucosas con posterior cicatrización y remodelación de la vía aérea. El lugar más afectado frecuentemente es el bronquio fuente izquierdo a causa de su situación anatómica y la compresión que ejerce el arco aórtico sobre dicho sitio.

Los síntomas más frecuentes son tos y disnea 8, El diagnóstico definitivo se determina por fibrobroncoscopia flexible, debido a la baja sensibilidad de la radiografía de tórax y la espirometría. El tratamiento se realiza mediante intervención endoscópica, con técnicas como dilatación con balón, colocación de stent de silicona y, en caso de respuesta inadecuada a los anteriores tratamientos, se indica la resección quirúrgica como tratamiento definitivo 9, 10,

  1. Bronquiectasias de tracción Se generan como consecuencia de la inflamación y cicatrización de los bronquios y del tejido pulmonar adyacente que causa remodelación y retención de secreciones, posteriormente propician infecciones bacterianas que conllevan a mayor dilatación de la vía aérea.
  2. El almacenamiento de bacilos tuberculosos y estructuras micóticas como aspergillus se encuentra presente en el 35% de los casos 9, 12,

La localización más frecuente es a nivel de lóbulos superiores, principalmente en los segmentos apicales y posteriores. Los síntomas predominantes son tos, expectoración purulenta, hemoptisis, disnea y sibilancias. El tratamiento incluye profilaxis antibiótica; son más usados los macrólidos y en algunos casos específicos se realiza resección quirúrgica 5, 11, Figura 1. Tomografía computarizada post-tratamiento de tuberculosis, pérdida de volumen pulmonar derecho con lesiones quísticas correspondientes a bronquiectasias cilíndricas y quísticas en lóbulo medio y opacidades reticulares e intersticiales generalizadas de predominio lóbulo superior con imagen de vidrio deslustrada. Fuente: Autor Figura 2. Radiografía de Tórax, tractos fibrosos, infiltrados intersticiales y dilatación vascular. Fuente: Autor. Lesiones parenquimatosas Cavernas Las cavernas se producen por la necrosis en los granulomas calcificados, lo que ocasiona la pérdida del parénquima pulmonar 14,

  1. Después se cicatriza con depósito de fibras colágenas con un posterior recubrimiento de material necrótico, responsable de la estructuración final de las paredes de la cavitación 14-16,
  2. El grosor de la pared puede a variar entre 1 cm hasta menos de 1 mm.
  3. Las complicaciones de una caverna son hemoptisis, presente hasta en el 66% de los casos, infección secundaria de la caverna por agentes piógenos, aspergiloma, rotura de la cavidad que puede causar neumotórax y rara vez una recaída de TB 5, 9, 13,

En estas cavernas pueden existir bacilos de mycobacterias inactivos, así como especies de aspergillus 12, 17, Aspergiloma El agente más comúnmente involucrado en la aparición de aspergiloma es el aspergillus fumigatus y, aunque se ha encontrado la formación de aspergiloma posterior a la aparición de lesiones pulmonares importantes como la sarcoidosis, bronquiectasias, abscesos y tumores pulmonares, y las secuelas de tuberculosis; es el principal exponente, dado que entre el 25 y 50% de los pacientes con aspergiloma tienen secuelas de tuberculosis de tipo cavitaria 9,

La mayoría de los pacientes son asintomáticos y los pocos que los presentan manifiestan fiebre, malestar general, disnea, tos y hemoptisis. El diagnóstico se establece con imagenología donde se observa el signo de la media luna de aire. También puede existir positivización de anticuerpos de precipitación de aspergilus tipo IgG.

El tratamiento incluye embolización de las arterias bronquiales cuando hay hemoptisis masiva, itraconazol oral por tiempo prolongado, anfotericina B intracavitaria y resección quirúrgica en casos indicados 5, 18, Atelectasia cicatrizal Presente en el 70% de los pacientes con diagnóstico de TB.

Esta pérdida de volumen suele ocurrir debido a una reacción fibrótica, que se acompaña de retracción hiliar y desplazamiento mediastinal hacia el lado afectado, además de hiperinflación compensatoria del pulmón contralateral 5, 12, Su localización más frecuente son los lóbulos superiores 9, Suelen ser asintomáticas, sin embargo se puede presentar disnea y tos.

Cáncer de pulmón Se ha encontrado la presencia de cáncer de pulmón en las cicatrices posteriores a una fase activa de tuberculosis. Se desconoce la fisiopatología de esta lesión, sin embargo se han relacionado con su génesis la hiperplasia epitelial incontrolada relacionada con la fibrosis y la acumulación de carcinógenos en las cicatrices.

  • La variante histológica más frecuentemente relacionada es el adenocarcinoma 5, 9,
  • La presentación clínica, el diagnóstico y el tratamiento no difieren del presentado por las neoplasias malignas de pulmón convencionales 9,
  • Lesiones pleurales Actividad de la enfermedad Derrame pleural Es más frecuente en pacientes de edad media y adulta, entre los tres y seis meses posteriores a la infección como consecuencia de la inflamación pleural, suele ser unilateral.

Los síntomas más frecuentes son tos no productiva, fiebre, dolor torácico tipo pleurítico y disnea. Se detecta en la radiografía de tórax, cuando el derrame es de escasa cantidad se usa la ultrasonografía para su detección 5, 19, Empiema Se describe como la presencia de pus en cavidad pleural, puede presentarse por ruptura de granulomas caseificantes subpleurales que drenan a cavidad pleural, cuando el agente es el mycobacterium tuberculosis, sin embargo debido a la predisposición que tienen estos pacientes para presentar sobreinfecciones bacterianas, puede ser causado por agentes piógenos como klebsiella pneumoniae, staphilococcus aureus, streptococcus pneumoniae y haemophiluis influenzae.

  1. El diagnóstico se hace por imagenología que muestra opacidades en tórax y el estudio bioquímico y microbiológico del líquido pleural.
  2. Clínicamente, se presenta con tos, ocasionalmente productiva, dolor pleurítico y disnea.
  3. El tratamiento incluye manejo antibiótico (según el agente causante) y drenaje quirúrgico del empiema que puede incluir desde toracostomía cerrada hasta decorticación 5, 9, 19,

Secuelas crónicas Engrosamiento pleural Esta secuela tiene un amplio espectro de presentación que va desde un mínimo engrosamiento pleural mostrado como obliteración del surco costofrénico, hasta un engrosamiento importante que se muestra como abundante tejido fibroso y calcificado que restringe la expansión pulmonar denominado fibrotórax, el cual suele ser unilateral 9, 19, 20,

  1. Pueden haber zonas de calcificación, en los lugares donde hubo procesos inflamatorios 5,
  2. Se ha encontrado presente hasta en el 62% de los pacientes con secuelas tuberculosas, siendo el síntoma más frecuente el dolor torácico 17,
  3. Fístula broncopleural La comunicación entre la cavidad pleural y el árbol bronquial es conocida como fístula broncopleural.

Se pueden presentar en cualquier fase evolutiva de la tuberculosis, incluyendo la fase secuelar. Es más frecuente que se formen a partir de lugares distales de la vía aérea y las reinfecciones tanto por tuberculosis o agentes piógenos de bronquiectasias son un factor predisponente para su formación 19,

  1. Neumotórax Se define como la existencia de aire en la cavidad pleural.
  2. En los pacientes con secuelas de tuberculosis se presenta luego de la ruptura de una caverna, son más susceptibles de ruptura aquellas con paredes más delgadas y que se encuentren localizadas con más cercanía a la pleura visceral.

Los síntomas presentes son tos, disnea y dolor pleurítico; sin embargo, cuando el neumotórax es de un tamaño importante puede causar alteraciones respiratorias y hemodinámicas que comprometen la vida. Al examen físico es posible encontrar disminución de los ruidos respiratorios, hiperresonancia a la percusión, desviación de la tráquea y disminución del frémito vocal en el hemitórax afectado.

  • El diagnóstico se establece por imagenología.
  • El tratamiento depende del tamaño, siendo un manejo conservador para neumotórax menores al 20% y tratamiento quirúrgico a los de mayor extensión con el fin de eliminar el aire de la cavidad pleural 5, 9, 13,
  • Malignidad de la pleura Es una complicación rara, pero potencialmente mortal del empiema crónico.

Se considera que la causa de su aparición es la inflamación crónica. Entre las variantes histológicas reportadas se encuentran el linfoma, el carcinoma de células escamosas, el mesotelioma, el histiocitoma fibroso maligno, el sarcoma y el hemangioepitelioma.

El pronóstico de estas complicaciones es poco favorable 19, 21, Lesiones vasculares Las manifestaciones vasculares de las secuelas por tuberculosis son: aumento en la tortuosidad de las arterias, hipertrofia de la capa muscular de las arterias pulmonares, cortocircuitos vasculares y aneurismas arteriales bronquiales; siendo su principal síntoma la hemoptisis 17,

Las dilataciones aneurismáticas de las arterias bronquiales que se encuentran adyacentes a las paredes de las cavidades secuelares se denominan aneurismas de Rasmussen, cuya principal manifestación clínica es la hemoptisis por erosión vascular de estructuras o lesiones vecinas.

  1. El tratamiento de la ruptura de uno de estos aneurismas es el taponamiento endobronquial, la intubación selectiva, la embolización de la arteria bronquial afectada o cirugía 5, 9,
  2. Lesiones mediastinales Actividad de la enfermedad Adenopatías mediastinales La adenitis tuberculosa es una manifestación frecuente de tuberculosis primaria pulmonar.

Aunque la afectación de los nódulos linfáticos se da entre el 83 y el 95% de los pacientes en edad pediátrica, dicha prevalencia disminuye al llegar a la adultez, por lo cual afecta principalmente a jóvenes y adultos inmunocomprometidos. Estructuras cercanas pueden llegar a comprometerse, tales como bronquios, pericardio y esófago 9,

  • Son los nódulos linfáticos mediastinales uno de los sitios con mayor cantidad de bacilos tuberculosos latentes, los cuales se encuentran aumentados de tamaño como secuela de la tuberculosis.
  • Este aumento se da no sólo por los bacilos latentes, sino también por los macrófagos que fagocitan dichos bacilos, asociado al proceso fibrótico como consecuencia de la respuesta inflamatoria local.

Estos nódulos pueden simular metástasis y presentarse como falsos positivos debido a su actividad metabólica que puede ser vista mediante TAC con emisión de positrones 22, La tuberculosis ganglionar es responsable de una parte representativa de las alteraciones parenquimatosas y bronquiales, al favorecer la producción de adherencias gangliopulmonares, gangliobronquiales, entre otras.

  • Además, los fragmentos ganglionares calcificados pueden generar procesos irritativos, manifestándose con tos, hemoptisis e infección pulmonar adyacente 3, 23,
  • Fístula esófago mediastinal La fisiopatología de la tuberculosis esofágica es principalmente la extensión por continuidad de la adenitis tuberculosa, lo cual además determina la preferencia de la región subcarinal debido a la cercanía con los nódulos linfáticos a ese nivel.

Cuando estos nódulos linfáticos envuelven el esófago o la pared bronquial gracias a la respuesta inflamatoria granulomatosa en la fase activa de la enfermedad, es posible la formación de fistulas esófago-nódulo linfático o esófago bronquial, lo cual se manifiesta por la colección de gas en el mediastino 9,

  1. Pericarditis tuberculosa La pericarditis constrictiva puede alcanzar una frecuencia de 1-2% entre los pacientes con tuberculosis pulmonar.
  2. En algunos países, sin embargo, se reconoce como una complicación grave debido a la capacidad de evolucionar a derrame pericárdico y taponamiento cardíaco, además de la dificultad diagnóstica que puede desencadenar un inadecuado tratamiento y un peor pronóstico anatómico y funcional 24,

Esta patología se desarrolla comúnmente por la extensión extranodal de la linfadenitis tuberculosa dentro del pericardio, dado por la vecindad anatómica de los nódulos linfáticos y el saco pericárdico posterior. Puede darse también como espectro de la tuberculosis milliar 9,

El tratamiento anti-tuberculoso ha reducido de forma evidente la mortalidad o el desarrollo de pericarditis constrictiva, sin embargo, no se descarta el desarrollo de la constricción con el paso del tiempo e incluso continúa teniendo una tasa de mortalidad alta ocupando entre el 8% y el 17% a pesar de los tratamientos farmacológicos actuales y de las intervenciones quirúrgicas usadas.

Es por esto que la estrategia inicial debe ser rápida y dirigida a la evacuación percutánea o quirúrgica de la cavidad pericárdica. La pericardiectomía se debe reservar para personas en estadios iniciales o en derrame pericárdico recurrente, ya que su tolerancia y pronóstico empeoran en la fase constrictiva 24,

  • Secuelas crónicas Fibrosis mediastinal La fibrosis mediastinal es infrecuente, se caracteriza por depósito excesivo de colágeno en el mediastino.
  • Presenta un amplio espectro clínico determinado por la afectación de los tejidos adyacentes, puede ir desde síntomas leves, hasta síntomas dados por la compresión de la vena cava superior, el esófago o el árbol traqueobronquial.

Dicha fibrosis se genera gracias a la coalescencia de nódulos linfáticos, sumado al desarrollo de granulomas tuberculosos que conlleva a cambios fibróticos reactivos y a cambios inflamatorios. Las lesiones pulmonares pueden generarse por dos mecanismos: por obstrucción bronquial que conlleva a neumonía obstructiva o a atelectasia; o por obstrucción de las venas pulmonares mayores, lo que conlleva a un infarto pulmonar 9,

Alteraciones funcionales La presencia de alteraciones funcionales se encuentra fuertemente ligada al desarrollo de secuelas broncopulmonares. Su importancia radica en el deterioro de la calidad de vida que pueden llegar a tener estos pacientes, dado por la significativa discapacidad y la limitada tolerancia a la actividad física que pueden afectar incluso las actividades cotidianas.

Aproximadamente dos tercios de los pacientes que desarrollan secuelas pulmonares pueden tener limitación crónica al flujo aéreo, la cual a su vez es capaz de desarrollar insuficiencia respiratoria y cor-pulmonare 25, 26, La fisiopatología de estas alteraciones no es bien conocida, sin embargo, se reconocen algunos factores determinantes para el pronóstico funcional de estos pacientes, tales como: la mala adherencia al tratamiento antituberculoso, la falla terapéutica, la multidrogo resistencia, el retraso en el diagnóstico, la extensión de las lesiones pulmonares en la radiografía de tórax, la cantidad de expectoración y la recurrencia o la recidiva de tuberculosis.

Se ha caracterizado que en pacientes sometidos a múltiples tratamientos, se generan cambios sistémicos que llevan a desacondicionamiento físico, lo que evidencia una disminución del índice de masa corporal que indica malnutrición y pérdida muscular 25, 26, Los pacientes con secuelas de tuberculosis desarrollan alteraciones ventilatorias que pueden ser obstructivas, restrictivas o mixtas.

Por un lado, las lesiones fibrosas y retráctiles predominantes en el lóbulo superior generan hiperinflación en el resto del parénquima pulmonar; de este modo, dichas lesiones fibrosas y cicatrizales se relacionan con el componente restrictivo. Por otro lado, la remodelación subyacente de las vías aéreas medianas y pequeñas, sumado a la hiperinflación, determinan el componente obstructivo 26,

Existe controversia sobre cuál trastorno ventilatorio presenta la mayor prevalencia, para algunos autores es la alteración ventilatoria obstructiva con una frecuencia del 68%, que varía en intensidad con relación a la extensión de la lesión pulmonar 26, 27, Para otros autores, es la alteración ventilatoria restrictiva la más frecuente, presente en la secuela de tuberculosis pleural y en pacientes con enfermedad cavitaria.

Algunos autores consideran el desorden ventilatorio mixto como el más frecuente, como se observó en el estudio de Macedo 2006, donde representó el 34%. Además, se ha considerado el desorden ventilatorio mixto como el más frecuente en casos de tuberculosis multidrogo resistente, seguido por desorden ventilatorio obstructivo con función normal (24%) y desorden ventilatorio restrictivo (18%) 27,

Conclusiones Aun siendo la TB pulmonar la infección más frecuente causada por el MT, su capacidad de infectar cualquier tejido sumado a sus varias formas de diseminación, le permite generar diversas patologías y diversas formas de presentación clínica correspondientes con el tejido u órgano infectado.

Presenta un amplio espectro clínico, por lo tanto el tratamiento de cada una de estas entidades es individualizado para cada paciente, según el análisis de los diversos factores tanto mecánicos como funcionales. Las fallas en el diagnóstico promueven el inadecuado tratamiento y la progresión hacia complicaciones de la TB.

  • El diagnóstico precoz sumado a un tratamiento ideal y rápido previene las secuelas anatómicas y funcionales.
  • El tiempo de progresión de la enfermedad conlleva cambios sistémicos que interfieren en la respuesta del individuo a la enfermedad y que pueden favorecer el desarrollo de secuelas.
  • Conflictos de interés: Los autores declaran que no tienen conflictos de intereses relacionados con el tema de esta publicación.

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¿Que organos no afecta la tuberculosis?

La tuberculosis es una infección contagiosa crónica causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis, Suele afectar los pulmones, pero puede afectar casi cualquier órgano.

La tuberculosis se transmite principalmente a través de la respiración, cuando el aire ha sido contaminado por una persona con la enfermedad activa. La tos es el síntoma más frecuente, aunque también pueden aparecer fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso, malestar general y, si la tuberculosis afecta otros órganos, varios síntomas de índole diversa. El diagnóstico precisa de una prueba cutánea de tuberculina (prueba de Mantoux) o un análisis de sangre, una radiografía de tórax y el examen y cultivo de una muestra de esputo. Para reducir las probabilidades de resistencia bacteriana siempre se administran dos antibióticos o más. El diagnóstico y tratamiento precoces, junto con el aislamiento de las personas con la enfermedad activa hasta que respondan al tratamiento, ayudan a evitar la propagación de la tuberculosis.

La tuberculosis suele afectar a los pulmones, aunque puede afectar a casi cualquier órgano del cuerpo. La tuberculosis está causada por una bacteria denominada Mycobacterium tuberculosis, Otras bacterias relacionadas (denominadas micobacterias), como Mycobacterium bovis o Mycobacterium africanum, provocan una enfermedad similar en algunos casos.

Se estima que hubo 9,9 millones de nuevos casos de tuberculosis sintomática y 1,5 millones de muertes por la enfermedad. La mayoría de los nuevos casos se produjeron en el sudeste asiático (43%), que incluye India y Pakistán, seguidos de África (25%) y el Pacífico occidental (18%), que incluye China, Japón, Filipinas y Australia. El número de nuevos casos varía de forma notable en función del país, la edad, la raza, el género y el estatus socioeconómico. Dos tercios de los nuevos casos ocurrieron en ocho países. La mayoría de los nuevos casos ocurrieron en India, seguidos por Indonesia, China, Filipinas, Pakistán, Nigeria, Bangladesh y Sudáfrica.

A nivel mundial, la tuberculosis es una de las principales causas de muerte. En 2020, la tuberculosis mató a cerca de 1,5 millones de personas en todo el mundo, la mayoría de ellas en países con ingresos bajos y medianos. En las zonas del mundo donde la infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana) y la tuberculosis son frecuentes, la infección por VIH o el sida aumentan considerablemente el riesgo de contraer tuberculosis y morir.

En 2020 se produjeron alrededor de 214 000 muertes por tuberculosis en personas con infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana). En Estados Unidos se notificaron 7860 nuevos casos en 2021 (alrededor de 2,4 casos por cada 100 000 personas). Sin embargo, la incidencia varía de un país a otro. Por ejemplo, en 2020 hubo 6,5 casos por cada 100 000 personas en Hawai y 0,4 casos por cada 100 000 personas en Montana.

Durante 2020, el 71% de los nuevos casos en Estados Unidos se produjo en personas nacidas fuera del país, en zonas donde la tuberculosis es relativamente común (por ejemplo, África, Asia o América Latina). El riesgo de contagio aumenta para las personas que viven en instalaciones grupales, como refugios, centros de atención a largo plazo, cárceles o prisiones, y para las personas que han estado sin hogar durante el año pasado.

  • En Estados Unidos, las minorías se ven afectadas de manera desproporcionada.
  • Por ejemplo, el número de casos por cada 100 000 personas está comprendido entre 8 veces mayor en las personas de ascendencia africana y 33 veces mayor en las personas de ascendencia asiática en comparación con las de ascendencia caucásica.

En la mayoría de las enfermedades infecciosas (como la faringoamigdalitis estreptocócica o la neumonía), la persona se siente mal inmediatamente después de que el microorganismo entre en el cuerpo, y la enfermedad se hace evidente en un plazo de entre 1 y 2 semanas.

Infección primaria Infección latente (inactiva) Enfermedad activa

Excepto los niños muy pequeños y quienes tengan un sistema inmunitario debilitado, pocas personas se sienten enfermas inmediatamente después de la entrada de la bacteria de la tuberculosis en el organismo (esta etapa inicial se llama infección primaria Infección primaria La tuberculosis es una infección contagiosa crónica causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis, ). En la mayoría de los casos, las bacterias de la tuberculosis que penetran en los pulmones son eliminadas inmediatamente por las defensas del organismo. Las que sobreviven quedan atrapadas en el interior de los glóbulos blancos, llamados macrófagos. Las bacterias capturadas pueden permanecer vivas en estado latente dentro de estas células durante muchos años (esta etapa se denomina infección latente Infección latente La tuberculosis es una infección contagiosa crónica causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis, ). En el 90 al 95% de los casos, dichas bacterias jamás llegan a causar más problemas, pero en un pequeño porcentaje de las personas infectadas las bacterias comienzan a multiplicarse y provocan la enfermedad activa Enfermedad activa La tuberculosis es una infección contagiosa crónica causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis,, En esta fase las personas infectadas contraen la enfermedad y pueden transmitirla. Durante las primeras semanas de la infección, ciertas bacterias pueden trasladarse desde los pulmones hasta los ganglios linfáticos Sistema linfático: una defensa contra la infección cercanos. Estos ganglios linfáticos se encuentran fuera de los pulmones, justo en el lugar donde los bronquios entran en los pulmones. En la mayoría de las personas, la infección no progresa, y las bacterias pasan a estar en estado latente (inactivo), sin causar ningún síntoma.

Por lo general, la infección no es contagiosa durante la infección primaria. Durante la infección latente, las bacterias permanecen con vida, pero en un estado latente en el interior de los macrófagos durante muchos años. El organismo mantiene encerradas a las bacterias en el interior de un conjunto de células, formándose pequeñas cicatrices.

Las bacterias latentes no se multiplican ni causan síntomas. En la mayoría de los casos, estas bacterias permanecen latentes y nunca causan más problemas. La infección no es contagiosa durante la infección latente. En un pequeño porcentaje de las personas infectadas, las bacterias latentes finalmente comienzan a multiplicarse y causan la tuberculosis activa.

Este cambio desde un estado latente se llama reactivación. En esta fase las personas infectadas contraen la enfermedad y pueden transmitirla. En más de la mitad de los casos, la reactivación de bacterias latentes tiene lugar en el transcurso de los 2 primeros años después de la infección primaria, pero es posible que no se reactiven hasta después de mucho tiempo, incluso décadas.

Entre otros factores de riesgo que aumentan la probabilidad de una reactivación se encuentran los siguientes:

Cirugía para extirpar parte del estómago o su totalidad Consumo de tabaco Pérdida de peso sustancial Uso de fármacos que deprimen el sistema inmunológico (como corticoesteroides y otros fármacos como adalimumab, etanercept e infliximab) Edad muy avanzada

Del mismo modo que otras muchas enfermedades infecciosas, la tuberculosis se propaga con mayor rapidez y es mucho más peligrosa en personas con el sistema inmunitario debilitado; en estos casos, la tuberculosis es potencialmente mortal. La bacteria Mycobacterium tuberculosis solo puede vivir en los seres humanos.

  1. Los animales, los insectos, la tierra o los objetos inanimados no suelen ser portadores de dichas bacterias.
  2. En prácticamente todos los casos, los afectados contraen la infección por tuberculosis al respirar aire contaminado por una persona con la tuberculosis activa.
  3. Tocar a alguien que tenga la enfermedad no es contagioso, porque las bacterias Mycobacterium tuberculosis se transmiten casi exclusivamente por el aire.

Las personas con tuberculosis activa en los pulmones o la laringe pueden contaminar el aire con bacterias cuando tosen o estornudan, incluso cuando hablan o cuando cantan. Estas bacterias pueden permanecer en el aire durante varias horas; si otra persona respira este aire, puede resultar infectada.

  1. Por eso, las personas que están en contacto con una persona con tuberculosis activa (como los familiares o los profesionales de la salud que traten al afectado) sufren mayor riesgo de contraer la infección.
  2. Sin embargo, una vez que los afectados comienzan un tratamiento eficaz, el riesgo de transmisión de la infección disminuye rápidamente, por regla general pasadas unas dos semanas.

Las personas con la enfermedad latente o con tuberculosis que no esté en sus pulmones o en su laringe no expelen bacterias al aire y no transmiten la infección. Aunque Mycobacterium tuberculosis reside solo en las personas, existen micobacterias relacionadas que afectan a los animales.

Mycobacterium bovis es una de estas micobacterias relacionadas. Infecta con mayor frecuencia al ganado y ocasionalmente causa infección en personas que beben leche no pasteurizada de vacas infectadas. En los países donde el ganado se somete a pruebas para detectar tuberculosis y se pasteuriza la leche, la infección causada por estas bacterias rara vez es un problema.

Sin embargo, el queso elaborado con leche sin pasteurizar de ganado infectado a veces se introduce ilegalmente en Estados Unidos desde otros países y en ocasiones da lugar a la infección. Si Mycobacterium bovis infecta los pulmones, las personas pueden transmitir la bacteria a otras personas cuando tosen o estornudan.

  1. Las personas que trabajan en mataderos también corren riesgo de infección.
  2. En las personas con un sistema inmunitario que funciona correctamente, la tuberculosis activa se limita por lo general a los pulmones (tuberculosis pulmonar).
  3. La tuberculosis extrapulmonar (tuberculosis fuera de los pulmones) proviene generalmente de la tuberculosis pulmonar que se ha extendido desde los pulmones a través de la sangre para afectar a otras partes del organismo.

Como en el caso de los pulmones, aunque la infección no cause enfermedad, las bacterias pueden permanecer latentes alojadas en una cicatriz muy pequeña, y reactivarse en algún momento a lo largo de la vida, produciendo síntomas en los órganos correspondientes.

La infección primaria rara vez causa síntomas pero, cuando aparecen, por lo general consisten en fatiga, tos y febrícula. Se puede inflamar la fina membrana de dos capas que recubre los pulmones y causar dolor torácico. Las personas con infección latente no presentan síntomas. Algunas personas con tuberculosis pulmonar activa no presentan síntomas, a excepción de no sentirse bien, fatiga, pérdida de apetito y pérdida de peso.

Estos síntomas evolucionan gradualmente a lo largo de varias semanas. Otras personas también presentan síntomas que sugieren una infección pulmonar, como la tos. La tos es el síntoma más frecuente de la tuberculosis pulmonar. Dado que la enfermedad evoluciona con lentitud, una persona infectada puede en un principio atribuir la causa de la tos al tabaco o a un episodio reciente de gripe, resfriado común o asma.

  • La tos puede ir acompañada de la expectoración de una pequeña cantidad de esputo verde o amarillo, por lo general cuando la persona afectada se levanta por la mañana.
  • Con el tiempo, el esputo puede aparecer manchado de sangre, aunque es muy poco frecuente que aparezca mucha sangre.
  • Otro síntoma es el hecho de despertarse durante la noche empapado en un sudor frío, con o sin fiebre.

A veces la cantidad de sudor es tan abundante que la persona tiene que cambiarse de ropa y cambiar incluso las sábanas. Sin embargo, la tuberculosis no siempre causa sudores nocturnos; además, estos no son exclusivos de la tuberculosis y pueden deberse a muchas otras causas.

Ganglios linfáticos Riñones

La tuberculosis también puede afectar a los huesos, el encéfalo, la cavidad abdominal, la membrana con dos capas que rodea el corazón (pericardio), las articulaciones (especialmente las que cargan peso, como las caderas y las rodillas) y los órganos reproductores.

Nódulos linfáticos: en una nueva infección por tuberculosis, las bacterias se trasladan desde la lesión del pulmón hasta los ganglios linfáticos que drenan los pulmones. Si las defensas naturales del organismo son capaces de controlar la infección, esta no sigue avanzando y las bacterias se vuelven inactivas. Sin embargo, los niños muy pequeños tienen las defensas más débiles. En ellos, los ganglios linfáticos que drenan los pulmones pueden hacerse lo bastante grandes como para comprimir los bronquios, causando tos metálica y posiblemente colapso pulmonar. A veces, las bacterias se propagan desde los vasos linfáticos hasta los ganglios linfáticos del cuello. La infección de los ganglios linfáticos del cuello puede abrirse paso a través de la piel y secretar pus. A veces, las bacterias viajan por el torrente sanguíneo hasta los ganglios linfáticos situados en otras partes del organismo. Riñones y vejiga: la infección de los riñones puede causar fiebre, dolor de espalda, y pus y en ocasiones presencia de sangre en la orina. La infección suele diseminarse a la vejiga, con lo que la persona siente la necesidad de orinar con más frecuencia y la micción es dolorosa. Encéfalo: la tuberculosis que infecta los tejidos que recubren el encéfalo ( meningitis Meningitis bacteriana aguda La meningitis bacteriana aguda está causada por una bacteria, es una inflamación de aparición rápida de las capas de tejido que cubren el encéfalo y la médula espinal (meninges) y del espacio. obtenga más información tuberculosa) es potencialmente mortal. En Estados Unidos y otros países desarrollados, este tipo de meningitis es más frecuente en personas de edad avanzada o personas con el sistema inmunitario debilitado; En las zonas donde la tuberculosis es frecuente entre los niños, la meningitis tuberculosa es más frecuente desde el nacimiento hasta los 5 años de edad. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza constante, rigidez de nuca, náuseas, confusión y somnolencia que puede llevar al coma. La tuberculosis también puede infectar el cerebro en sí, formando una masa llamada tuberculoma. Este tuberculoma provoca síntomas como dolor de cabeza, convulsiones o debilidad muscular. Los tuberculomas también son más frecuentes y más destructivos en personas con infección por el VIH. Intestino: la tuberculosis intestinal aparece de forma mayoritaria en los países en los que la tuberculosis bovina es un problema. Se contrae al comer o beber productos lácteos sin pasteurizar contaminados con Mycobacterium bovis, Esta infección puede causar dolor, diarrea, obstrucción intestinal y deposiciones con sangre de color rojo brillante procedente del ano. Los tejidos abdominales pueden hincharse, lo que puede confundirse con un cáncer. Piel: la tuberculosis se puede diseminar desde otro sitio, como los ganglios linfáticos o los huesos, hasta la piel (llamada tuberculosis cutánea). Puede causar la formación de bultos indoloros y firmes. Con el tiempo, estos bultos se agrandan y forman llagas abiertas. Se pueden formar canales entre el área infectada dentro del cuerpo y la piel y el pus puede drenar a través de los mismos.

Radiografía de tórax Examen microscópico y cultivo de esputo Cuando esté disponible, prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT, por sus siglas en inglés) Prueba cutánea de la tuberculina (prueba de Mantoux) o análisis de sangre para la detección de la tuberculosis Pruebas de detección sistemática para personas con riesgo de sufrir tuberculosis

Los médicos pueden sospechar tuberculosis basándose en síntomas como fiebre, tos que dura más de 2-3 semanas, sudores nocturnos, pérdida de peso, tos que produce sangre, dolor en el pecho y dificultad para respirar. Cuando los médicos sospechan tuberculosis, las primeras pruebas que se llevan a cabo son

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Radiografía de tórax Examen microscópico y cultivo de esputo Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (nucleic acid amplification tests, NAAT) rápidas para verificar la presencia de material genético (ADN) de Mycobacterium tuberculosis en muestras de esputo

Si el diagnóstico sigue siendo incierto, puede realizarse lo siguiente:

Prueba cutánea de tuberculina (prueba de Mantoux) Análisis de sangre para la detección de la tuberculosis

Si se diagnostica tuberculosis, se pueden realizar análisis de sangre para detectar la infección por VIH (un factor de riesgo para la tuberculosis) y la hepatitis B y C. En las personas con tuberculosis, la radiografía de tórax suele ser anómala. No obstante, las anomalías detectadas en personas con tuberculosis suelen ser similares a las de otras enfermedades, de modo que el diagnóstico depende de los resultados de la prueba cutánea de la tuberculina y del examen de esputo para identificar la presencia de Mycobacterium tuberculosis,

  1. La muestra de esputo se examina al microscopio para detectar la presencia de la bacteria de la tuberculosis y se procesa para realizar cultivos bacterianos.
  2. El examen al microscopio es mucho más rápido que un cultivo, pero menos preciso; solo detecta alrededor de la mitad de los casos de tuberculosis identificados por cultivo.

Sin embargo, los cultivos tradicionales no proporcionan resultados hasta que no hayan transcurrido varias semanas, ya que la bacteria de la tuberculosis crece con lentitud. Por esta razón, el tratamiento de los posibles afectados por tuberculosis suele iniciarse mientras los médicos esperan los resultados del examen de esputo y el cultivo.

  • Existe una prueba de cultivo fácilmente disponible que permite identificar el crecimiento de Mycobacterium tuberculosis en 21 días.
  • Las pruebas que aumentan la cantidad de material genético de las bacterias (llamadas pruebas de amplificación de ácidos nucleicos) pueden confirmar la presencia de Mycobacterium tuberculosis en 24 a 48 horas.

Una nueva versión de esta prueba puede producir resultados en 2 horas. A menudo se utiliza una muestra de esputo, pero si es necesario se pueden utilizar muestras de otros tejidos, como muestras de un ganglio linfático. Las pruebas genéticas también permiten identificar con rapidez las bacterias resistentes a algunos de los fármacos habituales en el tratamiento de la tuberculosis, por lo que pueden ayudar a los médicos a elegir el tratamiento más eficaz.

  • Estas pruebas detectan mutaciones en los genes de las bacterias, que les permiten resistirse al tratamiento con ciertos fármacos.
  • La prueba cutánea de la tuberculina (también denominada prueba de Mantoux o PPD, por las siglas en inglés correspondientes a derivado proteico purificado) se realiza inyectando una pequeña cantidad de proteína derivada de las bacterias de la tuberculosis entre las capas de la piel, por lo general en el antebrazo.

Aparece de forma inmediata un bulto pálido, que luego desaparece en unas pocas horas. Este bulto sólo significa que la prueba se ha realizado correctamente. Aproximadamente 2-3 días más tarde, se examina el punto de inoculación. Una zona inflamada firme al tacto y que sobrepase un determinado tamaño indica un resultado positivo.

El enrojecimiento alrededor del punto, en ausencia de inflamación, no indica un resultado positivo. Algunas personas muy enfermas o con deficiencias del sistema inmunitario (como quienes estén infectados con el VIH) pueden no responder a la prueba cutánea aun cuando estén infectadas. Aunque una prueba cutánea de tuberculina es una de las pruebas más útiles para diagnosticar la tuberculosis, solo indica que una persona ha sido infectada por Mycobacterium tuberculosis o bacterias relacionadas o ha recibido una vacuna contra la tuberculosis en algún momento.

No indica si la infección es definitivamente tuberculosis o si la infección está actualmente activa. Los resultados también pueden indicar que no hay presencia de tuberculosis cuando en realidad sí la hay (falsos negativos). Pero, por lo general, los resultados falsos negativos se producen sólo en personas que

Tienen fiebre Están muy enfermas Son mayores Están tomando un medicamento que deprime el sistema inmunológico, como un corticoesteroide

El ensayo de liberación de interferón gamma (interferon-gamma release assay, IGRA) es un análisis de sangre que puede detectar la tuberculosis. En esta prueba, se mezcla una muestra de sangre con proteínas sintéticas similares a las producidas por la bacteria de la tuberculosis.

Si la persona está infectada con bacterias de la tuberculosis, sus glóbulos blancos (leucocitos) producen ciertas sustancias (interferones) en respuesta a las proteínas sintéticas. Se realiza un análisis de sangre para detectar la presencia de interferones que permita determinar si existe infección por tuberculosis.

Esta prueba, a diferencia de la prueba cutánea de la tuberculina, no da lugar a un resultado positivo falso en las personas que han sido vacunadas contra la tuberculosis. Cuando los síntomas indican la posibilidad de meningitis tuberculosa, es necesario realizar una punción lumbar Punción lumbar Para confirmar el diagnóstico sugerido por el historial médico y la exploración neurológica puede ser necesario realizar pruebas diagnósticas. para obtener una muestra de líquido cefalorraquídeo y analizarla. Las bacterias de la tuberculosis son difíciles de encontrar en el líquido cefalorraquídeo y el cultivo, por lo general, tarda varias semanas, por tanto se aplica a la muestra una técnica llamada reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés).

Dicha técnica permite produce muchas copias de un gen, lo que facilita la identificación del ADN de la bacteria. Aunque los resultados de dichas pruebas están disponibles con rapidez, suele prescribirse tratamiento antibiótico en cuanto se sospecha el diagnóstico de meningitis tuberculosa. Un tratamiento precoz puede evitar la muerte del enfermo y minimizar el daño cerebral.

Entre las personas con riesgo de tuberculosis se encuentran las que presentan alguna de las características siguientes

Viven o trabajan junto a personas con tuberculosis activa (se realiza la prueba anualmente) Migrantes procedentes de zonas en las que la tuberculosis es frecuente Presentan signos de una posible tuberculosis en una radiografía de tórax realizada por otro motivo Tienen el sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, debido a la infección con VIH) Sufren ciertos trastornos, como diabetes, enfermedad renal o cáncer de cabeza o cuello Son mayores de 70 años Se inyectan drogas u otras sustancias similares

Si los resultados de una prueba cutánea o de sangre son positivos, la persona es valorada por un médico y se le realiza una radiografía de tórax. Si la radiografía de tórax es normal y la persona no manifiesta síntomas que sugieren una tuberculosis, es probable que tenga una tuberculosis latente Infección latente La tuberculosis es una infección contagiosa crónica causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis,, Las personas con tuberculosis latente se tratan con antibióticos ( ver Tratamiento temprano de la tuberculosis Tratamiento temprano de la tuberculosis La tuberculosis es una infección contagiosa crónica causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis, Suele afectar los pulmones, pero puede afectar. obtenga más información ). Si la radiografía de tórax es anómala, se valora la posibilidad de una tuberculosis activa ( ver Diagnóstico Diagnóstico La tuberculosis es una infección contagiosa crónica causada por una bacteria, transportada por el aire, denominada Mycobacterium tuberculosis, Suele afectar los pulmones, pero puede afectar. obtenga más información ).

Aislamiento Antibióticos A veces, cirugía o corticoesteroides

La mayoría de personas infectadas no requieren ser hospitalizadas para seguir el tratamiento. Las personas son hospitalizadas si

Están gravemente enfermas de tuberculosis Sufren otro trastorno grave Requieren someterse a procedimientos diagnósticos No tienen un lugar apropiado donde ir (por ejemplo, si son personas sin hogar) Necesitan permanecer aisladas, como las personas que viven en una situación de grupo donde se encontrarían con regularidad con personas previamente no expuestas (como en una residencia de ancianos)

Las personas con tuberculosis pulmonar que reciben tratamiento en un hospital se mantienen aisladas en una habitación especialmente diseñada para minimizar el riesgo de contagio de infecciones a través del aire. La puerta se mantiene cerrada durante el máximo tiempo posible y el aire de la habitación se cambia 6-12 veces cada hora.

Las personas que se mantienen aisladas no necesitan usar una mascarilla quirúrgica si pueden cooperar y seguir las instrucciones sobre cómo cubrir su tos. Sin embargo, las personas que entren en la habitación deben usar un respirador (un dispositivo con un filtro especial, no una máscara quirúrgica simple).

Las personas pueden pasar del aislamiento a una habitación de hospital general cuando responden claramente al tratamiento, por lo general cuando ocurre todo lo siguiente:

Sus muestras de esputo han sido negativas (no se han observado bacterias de tuberculosis) durante un período de tiempo. Ya no tienen fiebre. Han recuperado el apetito y la sensación de bienestar.

Existen varios antibióticos eficaces contra la tuberculosis. Sin embargo, dado que es una bacteria de crecimiento muy lento, debe seguirse el tratamiento durante mucho tiempo (un mínimo de 4-6 meses). El tratamiento debe continuar largo tiempo después de que la persona afectada se encuentre completamente bien; de lo contrario, la tuberculosis tiende a reaparecer, al no haber sido eliminada por completo.

Además, las bacterias de la tuberculosis pueden volverse resistentes a los antibióticos. A la mayoría de las personas les resulta difícil acordarse de tomar los medicamentos cada día durante un periodo tan largo. Otras personas, por distintos motivos, interrumpen el tratamiento en cuanto se sienten mejor.

A causa de estos problemas, muchos expertos recomiendan que sea un profesional de la salud quien proporcione los fármacos a los afectados por tuberculosis, asegurándose de que se tomen realmente los comprimidos. Esta práctica se denomina «terapia vigilada directamente» (directly observed therapy, DOT).

  1. Dado que este tipo de terapia permite asegurar que la persona toma todas las dosis, los fármacos se administran, por lo general, solo 2 o 3 veces por semana después de las 2 primeras semanas.
  2. Para tratar la tuberculosis, es necesario administrar dos o más antibióticos con mecanismos de acción diferentes, porque el tratamiento con un solo fármaco puede dejar sin cubrir algunas bacterias resistentes a él.

Con la mayoría de bacterias distintas de la tuberculosis, unos cuantos microorganismos no serían suficientes para causar una recaída, pero si esta enfermedad se trata con un único fármaco, las bacterias de la tuberculosis pronto se vuelven resistentes a dicho fármaco.

Fase intensiva: la persona toma cuatro antibióticos durante 2 meses. Fase de continuación: la persona toma sólo dos antibióticos durante 4 a 7 meses más, dependiendo de los resultados de las pruebas de esputo y las radiografías de tórax.

Hoy en día, ciertas personas pueden ser elegibles para un régimen de tratamiento que dura 4 meses y consiste solo en dos medicamentos. Los antibióticos utilizados con más frecuencia son

Isoniazida Rifampicina (rifampina) Pirazinamida Etambutol

Estos cuatro medicamentos se pueden usar conjuntamente y son los que se usan en primer lugar (llamados medicamentos de primera línea). Todos estos fármacos tienen efectos secundarios, pero la mayoría de las personas que sufren tuberculosis se curan con estos fármacos sin experimentar efectos secundarios graves.

Existen diferentes combinaciones y esquemas de dosificación de estos fármacos. La isoniazida, la rifampicina y la pirazinamida pueden presentarse en una única cápsula, con lo que se reduce el número de píldoras que deben tomarse cada día, así como la probabilidad de que aparezcan resistencias al fármaco.

A diferencia de otros antibióticos, los que se usan para tratar la tuberculosis suelen tomarse todos juntos, una vez al día o 2 o 3 veces a la semana. Se han desarrollado otros fármacos más nuevos para ayudar a tratar la tuberculosis que se ha vuelto resistente a los fármacos habituales. Las bacterias de la tuberculosis pueden desarrollar fácilmente resistencia a los antibióticos, sobre todo cuando las personas no toman los fármacos con regularidad o durante el tiempo que se supone que deben hacerlo. Las bacterias que resisten el tratamiento con antibióticos están causando cada vez más casos de tuberculosis (llamada tuberculosis resistente a los medicamentos).

La resistencia a los medicamentos es un problema grave, porque la tuberculosis resistente a los medicamentos debe ser tratada durante mucho tiempo. Los afectados por lo general deben tomar cuatro o cinco fármacos durante 18 a 24 meses. Los fármacos utilizados para tratar la tuberculosis resistente a los medicamentos a menudo son menos eficaces, más tóxicos y más caros.

Las bacterias de la tuberculosis resistentes a los antibióticos se clasifican en función de los fármacos a los que son resistentes. Las clasificaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son

Tuberculosis multirresistente (MDR-TB): resistentes como mínimo a la isoniazida y a la rifampicina Tuberculosis pre-ampliamente resistente a fármacos (TB-XDR-TB): resistencia a la isoniazida y a la rifampicina y también a cualquier fluoroquinolona Tuberculosis ampliamente resistente a fármacos (XDR-TB): resistente a isoniazida, rifampicina, cualquier fluoroquinolona y al menos uno de los siguientes fármacos: levofloxacino, moxifloxacino, bedaquilina o linezolid

Los nuevos fármacos contra la tuberculosis, bedaquiline, delamanid y protenamid, además de la fluoroquinolona moxifloxacin, son activos frente a cepas resistentes de bacterias de la tuberculosis y pueden ser eficaces para controlar la epidemia de la resistencia a los medicamentos.

Infecciones muy resistentes a los medicamentos Una tos con producción continua de sangre Vías aéreas obstruidas Pus que se ha acumulado (para drenarla)

Cuando la pericarditis tuberculosa provoca una reducción significativa de la contractilidad del corazón, es necesaria la resección quirúrgica del pericardio. Un tuberculoma (una masa que se desarrolla a causa de la tuberculosis) en el cerebro requiere extirpación quirúrgica.

Detener la propagación de la infección Tratar la infección tan pronto como sea posible, antes de que se convierta en una enfermedad activa A veces la vacunación

Dado que las bacterias de la tuberculosis son transportadas por el aire, una buena ventilación con aire fresco permite reducir su concentración y limitar su propagación. Además, se utilizan lámparas de luz ultravioleta como germicida para eliminar las bacterias de la tuberculosis en edificios donde se junten muchas personas en riesgo de contraer la enfermedad: albergues para personas sin hogar, cárceles, salas de espera de hospitales y de servicios de urgencias.

  • Si los profesionales de la salud manipulan muestras de tejidos o fluidos infectados o interaccionan con personas que puedan estar infectadas, llevan máscaras especiales, llamadas respiradores, que filtran el aire y les ayudan a protegerse.
  • No se requieren precauciones si las personas no tienen síntomas aunque los resultados de la prueba de la tuberculina o de los análisis de sangre sean positivos.

La mayoría de las personas con tuberculosis activa no necesitan ser hospitalizadas. Sin embargo, para ayudar a prevenir la propagación de la enfermedad, deben hacer lo siguiente:

Quedarse en casa Evitar las visitas (no tienen que evitar a los familiares que ya han sido expuestos) Cubrir la tos con un pañuelo desechable o toser sobre el propio codo

Las personas afectadas deben seguir estas precauciones hasta que respondan al tratamiento y la tos haya desaparecido. Al cabo de una o dos semanas de tratamiento con los antibióticos adecuados, las personas afectadas tiene menos probabilidad de propagar la enfermedad.

Sin embargo, si viven o trabajan con otras personas que constituyan un grupo de alto riesgo (como niños pequeños o personas con sida), deben realizarse análisis de esputo de forma periódica para determinar en qué momento desaparece el riesgo de transmisión de la infección. Además, las personas que continúen tosiendo durante el tratamiento, las que no tomen la medicación de manera adecuada, o quienes presenten una elevada resistencia a los fármacos para la tuberculosis, pueden necesitar seguir estas precauciones durante más tiempo para evitar propagar la enfermedad.

La «terapia vigilada directamente» ( DOT Antibióticos ) también puede ayudar a prevenir la propagación de la infección. Asegurarse de que las personas infectadas toman los medicamentos prescritos siguiendo las instrucciones que se les ha dado aumenta la posibilidad de que las bacterias serán erradicadas.

El personal de salud pública trata de determinar quién podría haber sido infectado por una persona con tuberculosis y recomienda a esta persona que se haga la prueba de la tuberculosis. Dado que la tuberculosis solo es transmitida por personas con la enfermedad activa, el tratamiento de la enfermedad latente y el reconocimiento y tratamiento precoces de la enfermedad activa son una de las mejores opciones para detener la propagación.

La mayoría de las personas con resultados positivos en la prueba cutánea de la tuberculina o en los análisis de sangre deben recibir tratamiento, aun cuando no estén enfermas. El antibiótico isoniazida es un fármaco muy eficaz para detener la infección antes de que se convierta en una enfermedad activa.

Se administra a diario durante 9 meses. En algunas personas se utiliza solo una dosis diaria de rifampicina durante 4 meses. En algunos países, la isoniazida y la rifapentina se usan juntas una vez a la semana durante 3 meses mediante lo que se denomina «terapia vigilada directamente». El tratamiento preventivo es claramente beneficioso en los jóvenes con resultados positivos en la prueba cutánea de tuberculina.

También es probable que sea eficaz para las personas mayores con una prueba cutánea de tuberculina positiva si presentan un riesgo elevado de tuberculosis, por ejemplo, si se da alguna de las situaciones siguientes:

Su prueba cutánea o de sangre ha cambiado recientemente de negativa a positiva. Han estado expuestas recientemente a la enfermedad. Tienen un sistema inmunitario debilitado.

El riesgo de toxicidad debido a los antibióticos en los adultos de edad avanzada con la enfermedad latente durante largo tiempo puede ser mayor que el riesgo de desarrollar tuberculosis; en estos casos, los médicos deben consultar a un experto en la materia antes de decidir si deben aplicar terapia preventiva.

Si se han infectado por el VIH Si toman corticoesteroides u otros fármacos que inhiben el sistema inmunitario (incluyendo algunos de los antiinflamatorios más nuevos)

Estos pacientes suelen necesitar tratamiento para la infección tuberculosa latente. En las zonas del mundo donde la tuberculosis es común, se utiliza una vacuna llamada bacilo de Calmette-Guérin (BCG) para lo siguiente:

Prevenir el desarrollo de complicaciones graves, como la meningitis Ayudar a prevenir la infección en personas que están en alto riesgo de infectarse con Mycobacterium tuberculosis, especialmente los niños

Generalmente, los médicos no recomiendan la vacuna BCG para las personas que viven en los Estados Unidos. No obstante, la vacuna puede ser útil para proteger a los profesionales de la salud y a otras personas (sobre todo niños) expuestas a tuberculosis resistente a dos o más fármacos.

  • Se está realizando más investigación para desarrollar una vacuna más eficaz.
  • Las personas que hayan recibido la vacuna BCG al nacer tienen una reacción positiva a la prueba cutánea de la tuberculina años más tarde, aun cuando no hayan sido infectadas por la bacteria de la tuberculosis.
  • El efecto de la vacunación con BCG en los resultados de las pruebas cutáneas suele ser menor que el de la tuberculosis y disminuye con el tiempo.

Cerca de 15 años después de la vacunación con BCG, un resultado positivo de la prueba es mucho más probable que sea debido a la tuberculosis que a la vacunación con BCG. No obstante, es frecuente que las personas vacunadas al nacer atribuyan erróneamente un resultado positivo en el test cutáneo al hecho de haber recibido dicha vacuna.

En la mayoría de los países, la tuberculosis es una enfermedad estigmatizada y muchas personas son reticentes a creer que tienen una infección latente, y mucho menos una enfermedad activa. Por lo general, si los niños que han sido vacunados tienen una prueba cutánea positiva de tuberculina, los médicos presumen que se debe a la tuberculosis y la tratan en consecuencia.

La infección latente no tratada puede tener complicaciones graves, especialmente en niños. Sin embargo, si es posible, las personas que han sido vacunadas con BCG deben someterse a pruebas utilizando el ensayo de liberación de interferón gamma Análisis de sangre para la tuberculosis (IGRA, por sus siglas en inglés), porque el IGRA no da lugar a un resultado positivo falso en las personas que han recibido la vacuna BCG. Esta prueba también puede determinar si una reacción positiva a una prueba cutánea se debe a una infección por Mycobacterium tuberculosis,

¿Qué pasa después de tener tuberculosis?

Preguntas y respuestas sobre la tuberculosis La tuberculosis (o TB, según su nombre abreviado) es una infección provocada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis ( M. tuberculosis ). Estas bacterias, o microbios, normalmente atacan los pulmones.

Sin embargo, también pueden atacar otras partes del cuerpo, como los riñones, la columna vertebral o el cerebro. Pero hay buenas noticias. Las personas con TB pueden ser tratadas si buscan atención médica. La tuberculosis (TB) es prevenible y tratable; sin embargo, sigue siendo la enfermedad contagiosa más mortal del mundo.

Si usted tiene enfermedad de TB contagiosa significa que puede transmitir los microbios de la tuberculosis a los demás. En los últimos años los Estados Unidos han notificado su número más bajo de casos de TB registrado; sin embargo, todavía se enferman de tuberculosis demasiadas personas.

  • Aún con números cada vez menores, la TB sigue siendo un problema.
  • Si bien la cantidad de casos de TB en los Estados Unidos ha bajado, las tasas siguen siendo más altas entre las personas de grupos raciales y étnicos minoritarios que entre las personas de raza blanca.
  • Esto se debe a que ciertos grupos raciales y étnicos tienen probabilidades más altas de tener factores de riesgo relacionados con la TB, que pueden aumentar las probabilidades de presentar la enfermedad Este material informativo responde preguntas comunes sobre la TB.

Si tiene preguntas adicionales, por favor, consulte a su médico, enfermero u otro proveedor de atención médica. La tuberculosis (TB) se transmite de persona a persona a través del aire. Los microbios de la TB llegan al aire cuando una persona con la enfermedad contagiosa de tuberculosis de pulmón o de garganta tose, habla o canta. Las personas que están cerca pueden inhalar estos microbios e infectarse.

  1. Cuando los inhalan, los microbios de la tuberculosis pueden depositarse en los pulmones y comenzar a multiplicarse.
  2. A partir de allí, pueden propagarse a otras partes del cuerpo a través de la sangre, como al riñón, a la columna vertebral o al cerebro.
  3. Todas las personas pueden contraer la tuberculosis (TB).

Algunas personas tienen mayor riesgo. Estas incluyen:

  • Personas que tienen contacto con alguien con enfermedad de TB contagiosa.
  • Personas nacidas en sitios o que visiten sitios, donde la enfermedad de TB sea común, incluidos México, las Filipinas, Vietnam, la India, China, Haití, Guatemala, y otros países con altas tasas de TB.
  • Trabajadores de la salud y otras personas que trabajen o vivan en sitios con alto riesgo de transmisión de la TB, como refugios para personas sin hogar, cárceles y hogares de ancianos.

En la mayoría de las personas que inhalan microbios de la tuberculosis (TB) y se infectan, el cuerpo es capaz de combatir los microbios para impedir su multiplicación. Aunque los microbios se vuelvan inactivos, seguirán vivos en el cuerpo y pueden activarse más adelante. Esto se conoce como infección de tuberculosis latente o, por sus siglas en inglés, LTBI. Las personas con LTBI:

  • No tienen síntomas.
  • No se sienten enfermas.
  • No pueden transmitir los microbios de la TB a otras personas.
  • Generalmente darán positivo en la prueba en sangre de la TB o la prueba de reacción cutánea de la tuberculina.
  • Pueden llegar a presentar la enfermedad de TB si no reciben tratamiento para la LTBI.

Las personas con LTBI no tienen síntomas y no pueden transmitir los microbios de la TB a otras personas. Sin embargo, si esos microbios se activan y se multiplican en su cuerpo, la infección de tuberculosis latente se convertirá en la enfermedad de TB.

Por esta razón, deben recibir tratamiento para evitar la enfermedad. El tratamiento de la LTBI es esencial para controlar la TB en los Estados Unidos porque reduce significativamente el riesgo de progresión a la enfermedad. Si el sistema inmunitario no es capaz de impedir que los microbios de la tuberculosis (TB) se multipliquen, comenzarán a multiplicarse en el cuerpo y causarán la enfermedad de TB.

Estos microbios atacan el cuerpo, y si este ataque ocurre en los pulmones, pueden perforarlos. Algunas personas presentan la enfermedad de TB al poco tiempo de infectarse (dentro de unas semanas), antes de que su sistema inmunitario pueda combatir los microbios.

  • Otras personas tendrán la infección de tuberculosis latente y la enfermedad se podría producir años después, cuando su sistema inmunitario se debilite por otra razón.
  • El tratamiento de la infección de tuberculosis latente (LTBI) es eficaz para prevenir la enfermedad.
  • Cuando la enfermedad de tuberculosis está en los pulmones o la garganta, puede ser contagiosa; esto significa que las personas con la enfermedad pueden transmitir los microbios de la TB a sus familias, amigos y otras personas a su alrededor.

Cuando la TB se produce en otras partes del cuerpo, como los riñones o la columna vertebral, generalmente no es contagiosa. Las personas con más probabilidades de contagiarse son aquellas que pasen tiempo todos los días con alguien que tiene la enfermedad.

Estas incluyen sus familiares, amigos, compañeros de trabajo o compañeros de escuela. El tratamiento de la enfermedad requiere que se tomen varios medicamentos al inicio. Después de que el paciente tome los medicamentos varias semanas, el médico le podrá decir cuándo ya no puede transmitir los microbios de TB a otras personas.

Para curarse, la mayoría de las personas con TB deberán tomar los medicamentos durante al menos 6 meses. Muchas de las personas que tienen la infección de tuberculosis latente (LTBI) nunca tendrán la enfermedad. A pesar de ello, entre aproximadamente el 5 y el 10 % presentarán la enfermedad en algún momento de su vida si su LTBI no se trata.

  • Personas recientemente infectadas de microbios de TB.
  • Personas con afecciones, o que reciben tratamientos, que debilitan el sistema inmunitario; por ejemplo:
    • Infección por el VIH.
    • Consumo de sustancias (p. ej., consumo de drogas inyectables).
    • Tratamientos especializados para la artritis reumatoide o la enfermedad de Crohn.
    • Trasplante de órgano.
    • Enfermedad renal grave.
    • Cáncer de cabeza y cuello.
    • Diabetes.
    • Tratamientos médicos, como corticosteroides.
    • Silicosis.
    • Bajo peso corporal.

Los niños, especialmente aquellos menores de 5 años, están en mayor riesgo de presentar la enfermedad de TB una vez infectados. Los síntomas de la enfermedad de tuberculosis (TB) dependerán de la parte del cuerpo en que los microbios se estén multiplicando. Cuando la enfermedad está en los pulmones puede causar los siguientes síntomas:

  • Tos (que dura más de 3 semanas)
  • Tos con sangre o con esputo (la flema que sale de adentro de los pulmones)
  • Dolor de pecho
  • Fiebre
  • Sudores nocturnos
  • Escalofríos
  • Pérdida del apetito
  • Debilidad o fatiga
  • Pérdida de peso

Los síntomas de la enfermedad de TB en otras partes del cuerpo pueden incluir los siguientes:

  • La TB en los riñones puede provocar sangre en la orina.
  • La meningitis tuberculosa puede causar dolor de cabeza o confusión.
  • La TB en la columna vertebral puede causar dolor de espalda.
  • La TB en la laringe puede causar ronquera.

Para obtener información sobre cómo se trata la enfermedad de TB. Hay diferencias importantes entre la infección de tuberculosis latente (LTBI) y la enfermedad de tuberculosis (TB). Conocer las diferencias puede ayudarlo a entender qué esperar en caso de tener la LTBI o la enfermedad de TB. En la tabla siguiente se explican las diferencias clave, en paralelo.

Conocer las diferencias puede ayudarlo a entender qué esperar en caso de tener la LTBI o la enfermedad de TB. En la tabla siguiente se explican las diferencias clave, en paralelo.

LAS PERSONAS CON INFECCIÓN DE TUBERCULOSIS LATENTE (LTBI) LAS PERSONAS CON ENFERMEDAD DE TUBERCULOSIS

Tienen una pequeña cantidad de microbios de TB en el cuerpo que están vivos pero inactivos

Tienen una gran cantidad de microbios de TB activos en el cuerpo

  • Tienen síntomas que pueden incluir:
    • tos intensa que dura 3 semanas o más
    • dolor en el pecho
    • tos con sangre o esputo
    • debilidad o fatiga
    • pérdida de peso
    • falta de apetito
    • escalofríos
    • fiebre
    • sudores nocturnos

No pueden transmitir los microbios de la TB a los demás

Pueden transmitir los microbios de la TB a los demás

Pueden sentirse enfermas y pueden presentar signos y síntomas, como tos, fiebre o pérdida de peso

Suelen dar positivo en la prueba cutánea de la tuberculina o la prueba en sangre de la TB, lo cual indica infección

Suelen dar positivo en la prueba cutánea de la tuberculina o la prueba en sangre de la TB, lo cual indica infección

Tienen radiografías de tórax normales y frotis de esputo negativos

Pueden tener radiografías de tórax anormales, o cultivos o frotis de esputo positivos

Deben considerar recibir tratamiento para la LTBI para prevenir la enfermedad de TB

Necesitan tratamiento para la enfermedad de TB

Debe hacerse una prueba de tuberculosis (TB) si:

  • Ha pasado tiempo con alguien que usted sabe o cree que tenga enfermedad de TB contagiosa.
  • Nació en un país, o viaja a menudo a países donde la enfermedad de TB es común, incluidos México, las Filipinas, Vietnam, la India, China, Haití, y Guatemala, y otros países donde la TB sea frecuente.
  • Ha vivido, o vive o trabaja actualmente en un entorno donde la TB sea más común, como los albergues para personas sin hogar, las prisiones, las cárceles o los hogares de ancianos.
  • Es un trabajador de la salud que atiende a pacientes que tienen la enfermedad de TB.
  • Pertenece a una población con mayores probabilidades de tener infección de tuberculosis latente (LTBI) o enfermedad de TB; esto incluye a las personas que no tengan buen acceso a atención médica, que tengan ingresos bajos o que consuman drogas o alcohol de manera indebida.

Además, los niños, especialmente aquellos menores de 5 años, están en mayor riesgo de presentar la enfermedad de TB una vez infectados. Por lo tanto, es importante detectar la infección de TB en los niños que puedan haberse expuesto a alguien que tenga la enfermedad.

  1. Hay dos tipos de prueba para detectar la infección de TB: la prueba en sangre y la prueba cutánea de la tuberculina.
  2. Su proveedor de atención médica deberá decidir cuál usar.
  3. Los factores que determinarán qué prueba usar incluyen el motivo por el cual se haga la prueba, la prueba que se tenga disponible y el costo.

Se anima a los proveedores de atención médica a usar las pruebas en sangre de la TB más nuevas para detectar la infección. Por lo general, no es necesario hacerle las dos pruebas a la misma persona. Pruebas en sangre de la tuberculosis Las pruebas en sangre de la TB detectan las infecciones de microbios de la TB usando una muestra de sangre.

  • QuantiFERON®-TB Gold Plus (QFT-Plus)
  • T-SPOT®.TB test (T-Spot)

Usted se puede hacer una de estas pruebas en el departamento de salud o el consultorio de su médico. El proveedor de atención médica le extraerá una muestra de sangre y enviará la muestra a un laboratorio para que la analicen y obtener los resultados.

  • Si su departamento de salud usa las pruebas en sangre, solo necesitará ir una vez para que le extraigan la muestra de sangre para la prueba.
  • Prueba en sangre de la TB con resultado positivo: El resultado positivo significa que usted está infectado con microbios de TB.
  • Necesitarán hacerle más pruebas para determinar si tiene la infección de tuberculosis latente (LTBI) o la enfermedad de TB.

Prueba en sangre de la TB con resultado negativo: El resultado negativo significa que su sangre no reaccionó a la prueba y que probablemente no tenga la infección de TB. Las pruebas en sangre de la TB son las que se recomiendan para las siguientes personas:

  • Personas vacunadas con la BCG (vacuna de bacilo de Calmette y Guérin).
  • Personas para quienes sea difícil regresar para la segunda cita en la que se examina la reacción a la prueba cutánea de la tuberculina.

Prueba cutánea de la tuberculina La prueba cutánea de la tuberculina se puede usar para averiguar si está infectado con microbios de la TB. Usted se puede hacer esta prueba en el departamento de salud o en el consultorio de su médico. Un trabajador de la salud le inyectará una pequeña cantidad del líquido que se usa para la prueba (llamado tuberculina o PPD, por sus siglas en inglés) debajo de la piel, en el antebrazo.

  • Después de 2 o 3 días, deberá regresar para que el trabajador de la salud lea el resultado de la prueba cutánea.
  • Es posible que tenga hinchazón en el sitio donde le inyectaron la tuberculina.
  • El trabajador de la salud medirá esta hinchazón y le informará si la reacción es positiva o negativa.
  • Prueba cutánea con reacción positiva: La reacción positiva significa que su cuerpo está infectado con microbios de la TB.

Necesitarán hacerle más pruebas para determinar si tiene la infección de tuberculosis latente o enfermedad de TB. Prueba cutánea con reacción negativa: La reacción negativa significa que su cuerpo no reaccionó a la prueba y que usted probablemente no tenga la LTBI o la enfermedad de TB.

Si su exposición a los microbios de la TB fue reciente, es posible que la prueba no produzca una reacción positiva todavía. Posiblemente deba repetir la prueba cutánea después de 8 a 10 semanas desde la última vez que haya pasado tiempo con la persona enferma. Esto se debe a que, después de infectarse, su sistema inmunitario puede tomar varias semanas para reaccionar a la prueba.

Si la segunda prueba también da negativo, lo probable es que usted no tenga la infección de TB. Si la prueba cutánea o la prueba en sangre de la TB produce una reacción positiva, su médico o enfermero le hará otras pruebas para determinar si tiene la enfermedad de TB.

Estas pruebas suelen incluir una radiografía de tórax. También pueden incluir un análisis del esputo (flema) que expulsa al toser. Debido a que los microbios de la tuberculosis pueden encontrarse en partes del cuerpo que no sean los pulmones, el médico o enfermero podría hacerle un examen de orina, tomarle muestras de tejido o hacer otras pruebas.

Sin tratamiento, la infección de tuberculosis latente (LTBI) puede progresar a la enfermedad de TB. Si usted tiene LTBI, debe recibir tratamiento para prevenir la enfermedad. Si tiene la enfermedad de TB, deberá tomar medicamentos para tratarla. La BCG es una vacuna contra la TB.

  • En los Estados Unidos su uso no es generalizado.
  • Muchas personas nacidas fuera de los Estados Unidos están vacunadas contra la tuberculosis con la BCG.
  • En otros países, donde la TB es más frecuente, es común que se vacune a los bebés y niños pequeños.
  • Esto los protege contra las formas graves de la enfermedad de TB, como la meningitis tuberculosa.

No se cree que la vacuna proteja contra la TB de los pulmones, que es la forma más común que se encuentra en los Estados Unidos. La prueba cutánea de la TB puede dar una reacción positiva en algunas personas vacunadas con la BCG, aunque no estén infectadas.

  1. Sin embargo, no hay manera de saber si la reacción positiva se debe a la BCG o a una verdadera infección de TB.
  2. Cuando la prueba cutánea se usa en personas vacunadas y la reacción es positiva, siempre se las debe evaluar en mayor profundidad como si no estuvieran vacunadas, para determinar si tienen la enfermedad de TB.

A diferencia de las pruebas cutáneas de la TB, las pruebas en sangre no se ven afectadas por la vacunación previa con la BCG. Por lo tanto, se prefieren las pruebas en sangre para las personas que estén vacunadas contra la tuberculosis. Sin tratamiento, la infección de tuberculosis latente (LTBI) puede progresar a la enfermedad de TB.

  • Si usted tiene la LTBI, debe recibir tratamiento para evitar la enfermedad aunque no se sienta enfermo.
  • El tratamiento de la LTBI es esencial para prevenir la enfermedad de TB porque reduce significativamente su riesgo de progresión.
  • El tratamiento de la LTBI es eficaz para la prevención de la enfermedad.

Hay varias opciones para el tratamiento de la LTBI. Se han logrado avances en cuanto a la duración del tratamiento de la LTBI, acortándola de 6-9 meses a 3-4 meses. Estos esquemas de tratamiento cortos son eficaces, son seguros y tienen tasas de compleción más altas.

  • Isoniacida (INH)
  • Rifapentina (RPT)
  • Rifampina (RIF)

Los CDC y la Asociación Nacional de Controladores de Tuberculosis recomiendan una de las siguientes opciones de tratamiento:

  • Tres meses de isoniacida más rifapentina una vez a la semana (3HP).
  • Cuatro meses de rifapentina diaria (4R).
  • Tres meses de isoniacida más rifampina diarias (3HR).

Si ninguno de los esquemas de tratamiento anteriores son una opción para usted, existen esquemas alternativos que incluyen 6 o 9 meses de isoniacida. Si toma isoniacida, el médico puede indicarle que la tome con vitamina B6. Él o ella podrá determinar cuál de las opciones de tratamiento es la mejor para su situación.

Es posible que se deba modificar el tratamiento, si los microbios que causaron la enfermedad de TB de la persona con la que tuvo contacto son resistentes a la isoniacida o a la rifampina, dos de los medicamentos más importantes para el tratamiento de la LTBI y la enfermedad de TB. Esto significa que esos medicamentos ya no pueden destruir los microbios de TB.

A veces se indica el tratamiento de la LTBI a una persona, incluso si su prueba en sangre o su prueba cutánea de la TB da negativo. Esto sucede a menudo con los bebés, los niños y las personas infectadas por el VIH que hayan pasado tiempo recientemente con alguien que tenía la enfermedad de TB.

La razón es que las personas de estos grupos tienen un riesgo muy alto de presentar la enfermedad de TB poco después de haber sido infectadas por los microbios de la TB. Si empieza el tratamiento para la LTBI, deberá visitar al médico o enfermero en forma regular. Es importante que tome todos los medicamentos según las indicaciones.

El médico o enfermero le hará seguimiento para ver cómo sigue. La mayoría de las personas pueden tomar los medicamentos para la LTBI sin ningún problema; sin embargo, a veces se producen efectos secundarios. Algunos de los efectos secundarios son problemas menores.

Por ejemplo, los medicamentos rifampina o rifapentina pueden cambiar el color de los líquidos corporales —como la orina, la saliva, las lágrimas o el sudor y la leche materna— volviéndolos anaranjados. Esta coloración anaranjada de los líquidos corporales es algo previsto e inofensivo. Es normal y el color puede desaparecer con el tiempo.

Si usa lentes de contacto, el médico o enfermero puede aconsejarle que use lentes blandos, porque pueden teñirse permanentemente. Si tiene alguno de estos efectos secundarios, puede seguir tomando sus medicamentos. Si tiene un efecto secundario grave, llame al médico o enfermero inmediatamente.

  • Mareos o sensación de desmayo
  • Pérdida del apetito
  • Síntomas similares a los de la influenza (gripe)
  • Diarrea intensa o heces de color claro
  • Dificultad para respirar
  • Sentimientos de tristeza o depresión
  • Fiebre
  • Pérdida de peso sin causa conocida
  • Orina marrón (como el color del café o la coca cola)
  • Coloración amarilla en la piel o los ojos
  • Sarpullido
  • Hormigueo o sensación de pinchazos persistente en las manos y los pies
  • Cansancio o debilidad persistentes que duran 3 días o más
  • Dolor de estómago
  • Moretones o sangrados que ocurren con facilidad
  • Dolor en las articulaciones
  • Náuseas
  • Vómitos

Para evitar las interacciones con otros medicamentos, le debe dar a su proveedor de atención médica una lista de los medicamentos que esté tomando actualmente. Algunos anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) podrían ser menos eficaces cuando se toman con los medicamentos para la TB.

Esto se debe a que los medicamentos para la TB, a veces, pueden afectar el funcionamiento de las píldoras anticonceptivas y posiblemente hacerlas menos eficaces. Si usted toma píldoras anticonceptivas, hable con su médico antes de comenzar a tomar ningún medicamento nuevo. Puede encontrar más información sobre los efectos secundarios de los medicamentos para la TB en la,

Advertencia: Consumir bebidas alcohólicas, como vino, cerveza o licor, mientras se toman los medicamentos para la TB puede ser peligroso. Para obtener más información, consulte al médico o enfermero.

  1. Esquema de 4 meses de rifampina diaria (4R) para la infección de tuberculosis latente: registro de medicamentos y hoja de verificación de síntomas, (Disponible en inglés).
  2. Esquema de 3 meses de isoniacida más rifampina diarias (3HR) para la infección de tuberculosis latente: registro de medicamentos y hoja de verificación de síntomas, (Disponible en inglés).

Si usted tiene la infección por el VIH y la infección de tuberculosis latente (LTBI), necesita recibir tratamiento lo antes posible para prevenir la enfermedad de TB. Las personas que tienen la infección por el VIH y además LTBI sin tratar tienen muchas más probabilidades de presentar la enfermedad de TB en algún momento de su vida que aquellas sin el VIH.

  1. Entre las personas con LTBI, la infección por el VIH es el factor de riesgo conocido más preponderante de progresión a la enfermedad de TB.
  2. Todas las personas con infección por el VIH deben hacerse una prueba de LTBI para averiguar si la tienen y, de ser necesario, buscar tratamiento con prontitud.
  3. Hay varios esquemas de tratamiento de la LTBI eficaces para las personas que tienen el VIH.

Si usted se expuso a alguien que tenía la enfermedad de TB, puede haberse infectado de microbios de la TB, pero no los podría propagar en forma inmediata. Solo las personas que tienen la enfermedad de TB pueden propagar los microbios a los demás. Antes de que la propagación fuera posible, usted debe haber inhalado microbios de la TB y contraído la infección.

Después, los microbios deben haberse multiplicado en su cuerpo y causado enfermedad de TB contagiosa. Sucedido eso, sería posible propagar los microbios de la TB. En la mayoría de las personas que inhalan microbios de la TB y se infectan, el cuerpo puede combatir los microbios e impedir que se multipliquen.

En ese caso, los microbios estarían en estado inactivo, pero seguirían vivos en su cuerpo y podrían activarse más adelante. Este tipo de infección de TB se conoce como infección de tuberculosis latente (LTBI). Las personas que tienen la LTBI no pueden transmitir estos microbios a otras personas.

Además, pueden tratar la infección para evitar que se convierta en la enfermedad de TB. ¡Hay buenas noticias para las personas con enfermedad de tuberculosis (TB)! Casi siempre se puede tratar y curar con medicamentos. Pero los medicamentos se deben tomar según las indicaciones del médico o enfermero.

Si usted tiene la enfermedad, deberá tomar varios medicamentos distintos para la TB. La razón es que hay muchos microbios para destruir. Usar varios medicamentos a la vez es más eficaz para destruir a todos los microbios de la TB y prevenir que se hagan resistentes a los medicamentos.

  • Isoniacida (INH)
  • Rifampina (RIF)
  • Etambutol (EMB)
  • Pirazinamida (PZA)

Si usted tiene enfermedad de TB en los pulmones o la garganta, es probable que su enfermedad sea contagiosa. Debe quedarse en su casa y no ir al trabajo o la escuela, para que no pueda transmitir los microbios de TB a otras personas. Después de que tome los medicamentos durante varias semanas se sentirá mejor y es posible que su enfermedad ya no sea contagiosa.

El médico o enfermero le indicará cuándo puede volver al trabajo, a la escuela o a ver a sus amigos. El hecho de tener la enfermedad de TB no debe impedirle llevar una vida normal. Cuando las personas ya no son contagiosas o ya no se sienten enfermas, generalmente pueden volver a hacer las mismas cosas que hacían antes de la enfermedad.

Si usted toma los medicamentos según las indicaciones del médico o enfermero, deberían destruir todos los microbios de la TB. Esto evitará que usted vuelva a tener la enfermedad. Si usted está tomando medicamentos para la enfermedad de TB, debe tomarlos según las indicaciones del médico o enfermero.

  1. Los medicamentos para la TB pueden provocar efectos secundarios.
  2. Algunos son problemas menores.
  3. Otros son más serios.
  4. Si tiene un efecto secundario grave, llame al médico o enfermero inmediatamente.
  5. Es posible que le indique que deje de tomar los medicamentos para la TB o que regrese al centro médico para hacerse pruebas.

Los efectos secundarios graves incluyen:

  • Sarpullido
  • Visión borrosa o cambios en la vista
  • Dolor de estómago
  • Orina de color marrón o heces de color claro
  • Cansancio
  • Fiebre durante 3 días o más
  • Síntomas similares a los de la influenza (gripe)
  • Falta de apetito
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Coloración amarilla en la piel o los ojos
  • Mareos
  • Sensación de hormigueo o adormecimiento alrededor de la boca
  • Sensación persistente de pinchazos en las manos y los pies
  • Malestar estomacal
  • Dolores en las articulaciones
  • Moretones o sangrados que ocurren con facilidad

Algunos de los efectos secundarios son problemas menores, Por ejemplo, la rifampina pueden cambiar el color de los líquidos corporales —como la orina, la saliva, las lágrimas o el sudor y la leche materna— volviéndolos anaranjados. Esta coloración anaranjada de los líquidos corporales es algo previsto e inofensivo.

  • Es normal y el color puede desaparecer con el tiempo.
  • Si usa lentes de contacto, el médico o enfermero puede aconsejarle que use lentes blandos, porque pueden teñirse permanentemente.
  • Si tiene alguno de estos efectos secundarios, puede seguir tomando sus medicamentos.
  • Los medicamentos que se recetan para el tratamiento de la enfermedad de TB pueden tener interacciones con otros medicamentos.

Para evitarlas, le debe dar a su proveedor de atención médica una lista de los medicamentos que esté tomando actualmente. Por ejemplo, pueden interactuar con los anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) y posiblemente hacerlos menos eficaces.

Si usted toma píldoras anticonceptivas, consulte al médico sobre métodos de anticoncepción alternativos mientras esté tomando los medicamentos para la TB. Si usted está tomando metadona (que se usa para tratar la drogadicción), es posible que tenga síntomas de abstinencia. Es posible que el médico o enfermero deba ajustarle la dosis de la metadona.

Puede encontrar más información sobre los efectos secundarios de los medicamentos para la TB en la La destrucción de los microbios de la TB es lenta. El tratamiento de la infección de tuberculosis latente (LTBI) toma al menos 3 meses (y posiblemente más tiempo, según los medicamentos que tome) para destruirlos.

  1. En el caso de la enfermedad de TB, los medicamentos generalmente toman 6 meses o más para destruir todos los microbios.
  2. Es probable que comience a sentirse mejor solo pocas semanas después de comenzar el tratamiento, pero ¡tenga cuidado! Los microbios de la TB seguirán estando vivos en su cuerpo aunque usted se sienta mejor.

Debe continuar tomando los medicamentos hasta que todos los microbios hayan sido destruidos, aunque pueda sentirse mejor y ya no tenga síntomas de la enfermedad. Puede ser muy peligroso dejar de tomar los medicamentos o no tomarlos con regularidad. Esto hará que los microbios vuelvan a multiplicarse, y usted seguirá enfermo durante más tiempo.

También es posible que se vuelvan resistentes a los medicamentos que esté tomando. Si los medicamentos dejan de funcionar, posiblemente necesite medicamentos nuevos para destruir los microbios. Los nuevos medicamentos se deberán tomar durante más tiempo y, por lo general, tienen efectos secundarios más graves.

Si su enfermedad vuelve a ser contagiosa, usted podría transmitir microbios de TB a sus familiares, sus amigos o a cualquier persona que pase tiempo con usted. Es muy importante que tome todos los medicamentos según las indicaciones del médico o enfermero.

  1. En algunas ocasiones, las microbios de la TB son resistentes a los medicamentos que se usan para tratar la enfermedad de TB.
  2. Esto significa que los medicamentos ya no pueden destruir los microbios.
  3. La tuberculosis multirresistente (o MDR TB, por sus siglas en inglés) es causada por microbios de TB que son resistentes a al menos dos de los medicamentos más importantes para el tratamiento de la TB: la isoniacida y la rifampina.

Existe una forma más grave de MDR TB que se llama tuberculosis extremadamente resistente (XDR TB, por sus siglas en inglés). Este es un tipo raro de tuberculosis que es resistente a casi todos los medicamentos que se utilizan para tratarla. Si usted no toma sus medicamentos según las indicaciones del médico o enfermero, los microbios pueden volverse resistentes determinados medicamentos.

  • Hayan pasado tiempo con alguien que estaba enfermo de tuberculosis resistente a los medicamentos.
  • No tomen todos sus medicamentos según las indicaciones del médico o enfermero.
  • Vuelvan a tener enfermedad de TB después de haber tomado medicamentos para tratarla en el pasado.
  • Vengan de áreas donde la TB resistente a los medicamentos sea común.

Las personas que tienen MDR TB o XDR TB deben ser tratadas con medicamentos especiales. El tratamiento dura más que el de la TB común, y los medicamentos pueden causar más efectos secundarios. Las personas con estos tipos de TB están en mayor riesgo de morir a causa de la enfermedad.

Deben, además, atenderse con un experto en TB que pueda seguir su tratamiento estrechamente para asegurarse de que esté funcionando. La mejor forma de acordarse de tomar sus medicamentos es mediante el tratamiento de observación directa (o DOT, por sus siglas en inglés); esto es particularmente cierto en el caso de la enfermedad de TB.

Si usted obtiene DOT, se reunirá con un trabajador de la salud todos los días o varias veces a la semana. Se pondrán de acuerdo en dónde reunirse o se reunirán o por medios electrónicos. El sitio donde se encuentren puede ser el centro médico de atención para la TB, su casa, su trabajo o cualquier otro lugar conveniente.

  1. Tomará sus medicamentos en ese lugar, mientras un trabajador de la salud lo observa.
  2. Algunos programas de TB ahora usan métodos de DOT electrónicos, tanto para la enfermedad de TB como para la infección de tuberculosis latente (LTBI).
  3. El tratamiento de observación directa electrónico (eDOT, por sus siglas en inglés) es una alternativa al DOT en persona.

Si hay DOT electrónico disponible en su área y usted reúne los requisitos para recibirlo, un trabajador de la salud lo observará remotamente, a través de un teléfono inteligente u otro dispositivo con video, mientras toma los medicamentos. Independientemente de que sea en persona o con un dispositivo electrónico, el DOT lo ayuda a acordarse de tomar sus medicamentos y a completar su tratamiento.

  1. Esto significa que usted se recuperará lo antes posible.
  2. El trabajador de la salud también se asegurará de que los medicamentos estén funcionando del modo esperado, vigilará si usted presenta efectos secundarios y responderá las preguntas que tenga sobre la TB.
  3. Si usted no recibe DOT, aún deberá ver al médico o enfermero en distintos momentos del tratamiento para asegurarse de que todo esté funcionando bien.

Esto continuará hasta que se cure. La única forma de mejorarse es tomando los medicamentos para la TB exactamente según las indicaciones del médico o enfermero. ¡Esto podría no ser fácil! Si usted tiene LTBI, tomará medicamentos durante 3 meses o más. Si usted tiene enfermedad de TB, por lo general tomará medicamentos durante 6 meses o más.

  • Tomar las pastillas todos los días a la misma hora, por ejemplo, antes del desayuno, durante un descanso que tome regularmente o después de lavarse los dientes.
  • Pedirle a un familiar o amigo que le recuerde tomar sus píldoras.
  • Tachar los días en un calendario cuando tome los medicamentos.
  • Poner sus dosis en un pastillero semanal y mantenerlo junto a la cama o llevarlo en su bolso o en un bolsillo.

Usar un registro de medicamentos para organizar y manejar las pastillas que toma. En el sitio web de los CDC hay registros de medicamentos para la LTBI para imprimir. Estas son hojas con espacios donde puede anotar su calendario de tratamiento, la cantidad de pastillas que debe tomar cada semana y la información de contacto del médico o centro médico.

Para descargar o imprimir estos registros, visite la NOTA: recuerde mantener todos los medicamentos fuera del alcance de los niños. Si un día se olvida de tomar las pastillas, sáltese esa dosis y tome la dosis siguiente. Dígale al médico o enfermero si se ha saltado alguna dosis. También puede llamarlo para que le dé instrucciones.

Si usted tiene enfermedad de tuberculosis (TB) contagiosa, la forma más importante en que puede evitar la transmisión de los microbios es tomando todos los medicamentos exactamente como lo indique el médico enfermero. Además, debe ir a todas sus citas médicas.

El médico o enfermero necesita vigilar cómo sigue. Para esto a veces se requiere otra radiografía de tórax o prueba de su esputo (la flema del fondo de los pulmones que sale cuando tose). Estas pruebas mostrarán si los medicamentos están funcionando. También mostrarán si todavía puede transmitir microbios de la TB a otras personas.

Asegúrese de decirle al proveedor de atención médica si piensa que algo anda mal. Si está lo suficientemente enfermo por la TB como para ir al hospital, probablemente lo pondrán en una habitación especial. Estas habitaciones tienen rejillas de ventilación que evitan la propagación de los microbios de TB a otras habitaciones.

  • Tome sus medicamentos según las indicaciones. ¡Esto es muy importante!
  • Cúbrase la boca con un pañuelo desechable siempre que tosa, estornude o se ría. Ponga el pañuelo usado en una bolsa, ciérrela y bótela.
  • Manténgase apartado de los demás y evite el contacto cercano con todos. Duerma en una habitación alejada del resto de sus familiares. Evite recibir visitas en su casa.
  • No vaya al trabajo o a la escuela.
  • Abra las ventanas de su habitación para que el aire salga (si no hace demasiado frío). La TB se propaga en los lugares cerrados pequeños donde no circula el aire. Coloque un ventilador en la ventana para que sople hacia afuera (extraiga) el aire que podría estar cargado de microbios de TB. Si en la habitación hay otras ventanas, ábralas también para que el ventilador pueda mover el aire fresco hacia adentro. Esto reducirá las probabilidades de que los microbios de la TB se queden dentro de la habitación e infecten a alguien que respire el aire.

Recuerde, la TB se propaga a través del aire. Los microbios de la TB no pueden infectar a las personas cuando se dan la mano o se sientan en el asiento del inodoro, ni cuando comparten platos y utensilios con alguien que tiene TB. Después de que usted tome los medicamentos durante unas 2 o 3 semanas, es posible que su enfermedad deje de ser contagiosa. El médico o enfermero le indicará cuándo puede volver al trabajo, a la escuela o a ver a sus amigos. Recuerde que solo mejorará si toma los medicamentos exactamente según las indicaciones del médico o enfermero. Trate de recordar con quiénes ha pasado tiempo, como familiares, amigos cercanos y compañeros de trabajo. Es posible que el departamento de salud local deba hacerles una prueba de infección de TB. La TB es particularmente peligrosa para los niños y las personas con infección por el VIH. Si se infectan de microbios de TB, necesitan tomar medicamentos de inmediato para evitar tener la enfermedad de TB.

  • : Preguntas y respuestas sobre la tuberculosis

    ¿Cuál es la cura de la tuberculosis?

    ¿Cómo se trata la tuberculosis? –

    Tratamiento de la tuberculosis

    El bacilo de Koch tiene una gran capacidad de protegerse contra los antibióticos desarrollando resistencias cuando éstos se emplean de forma individual. Por ello, siempre es necesario el uso de combinaciones de antibióticos. El tratamiento se puede realizar de forma ambulatoria, aunque se requiere aislamiento respiratorio, al menos las dos primeras semanas.

    Entre los fármacos antituberculosos de primera elección, se incluyen la isoniacida, rifampicina, pirazinamida, etambutol y estreptomicina. Las asociaciones internacionales de enfermedades infecciosas recomiendan en la actualidad comenzar el tratamiento con tres antibióticos de primera línea durante 2 meses, seguido de dos de ellos durante otros 4 meses adicionales.

    La pauta más habitual de tratamiento es la combinación de isoniacida, rifampicina y pirazinamida durante los dos primeros meses para continuar posteriormente durante cuatro meses más con isoniacida y rifampicina. Según los casos pueden ser necesarias pautas de mayor duración y con mayor número de fármacos.

    ¿Cuánto tiempo puede vivir una persona con tuberculosis?

    ¿Cuál es la diferencia entre la infección latente de tuberculosis y la tuberculosis misma? – La infección latente de tuberculosis (LTBI, por sus siglas en inglés) significa que el germen de la TBC se encuentra en el cuerpo (generalmente en los pulmones), pero sin que se hayan presentado aun síntomas evidentes.

    En el caso de la TBC latente, la persona presenta una reacción importante a la prueba cutánea de Mantoux, sin que haya síntomas de tuberculosis ni organismos de la TBC en el esputo. La enfermedad de la tuberculosis propiamente dicha indica que la persona presenta síntomas, una reacción importante a la prueba cutánea de Mantoux y organismos presentes en el esputo.

    Para contagiar los gérmenes de la TBC, la persona debe tener la enfermedad de TBC. Tener la infección latente de TBC no es suficiente para contagiar el germen. La tuberculosis puede permanecer toda la vida como una infección sin transformarse nunca en una enfermedad.

    ¿Cómo es una persona con tuberculosis?

    Tuberculosis (TB): Signos y síntomas Como Afecta La Enfermedad Tuberculosis Los síntomas de la dependen del área del cuerpo donde se estén multiplicando las bacterias de la tuberculosis. Por lo general, las bacterias de la tuberculosis se multiplican en los pulmones (tuberculosis pulmonar). La enfermedad de tuberculosis en los pulmones puede causar síntomas como los siguientes:

    Tos intensa que dura 3 semanas o más Dolor en el pecho Tos con sangre o esputo (flema que sale desde el fondo de los pulmones)

    Otros síntomas de la enfermedad de tuberculosis son:

    Debilidad o fatiga Pérdida de peso Falta de apetito Escalofríos Fiebre Sudores nocturnos

    Los síntomas de la enfermedad de tuberculosis en otras partes del cuerpo dependen del área afectada. Las personas que tienen

    no se sienten mal, no presentan síntomas ni pueden transmitirles la tuberculosis a los demás.

    : Tuberculosis (TB): Signos y síntomas

    ¿Que no puede hacer una persona con tuberculosis?

    ¿Cómo se transmite? – Una persona con tuberculosis, que no esté en tratamiento, puede contagiar a otras personas al estornudar, toser o escupir. Al hacerlo, elimina bacterias al aire que pueden entrar a los pulmones de otras personas. Alcanza con que una persona inhale unos pocos bacilos para quedar infectada.

    Cuando la persona enferma se encuentra haciendo tratamiento no contagia a otras personas. La tuberculosis no se contagia por compartir el mate, cubiertos, vasos, etc. con una persona enferma. A lo largo de un año, una persona con tuberculosis puede infectar a unas 10 a 15 personas por contacto cercano.

    Si no reciben el tratamiento adecuado, hasta dos terceras partes de las personas con tuberculosis mueren.

    ¿Por qué se contagia la tuberculosis?

    Tuberculosis (TB): Cómo se transmite Las bacterias de la tuberculosis se transmiten de una persona a otra por el aire. Estas bacterias se liberan al aire cuando una persona con enfermedad de tuberculosis de los pulmones o de la garganta tose, estornuda, habla o canta.

    Darle la mano a alguien. Compartir alimentos o bebidas. Tocar la ropa de cama o los inodoros. Compartir el cepillo de dientes. Besarse.

    Cuando una persona inhala las bacterias de la tuberculosis, estas pueden alojarse en los pulmones y comenzar a multiplicarse. Desde allí, las bacterias pueden desplazarse por la sangre a otras partes del cuerpo, como los riñones, la columna vertebral y el cerebro.

    La enfermedad de tuberculosis en los pulmones o la garganta puede ser contagiosa. Esto significa que las bacterias pueden transmitirse a otras personas. Por lo general, la tuberculosis que afecta otras partes del cuerpo, como los riñones o la columna vertebral, no es contagiosa. Las personas con enfermedad de tuberculosis tienen más probabilidades de transmitírsela a las personas con las que pasan tiempo todos los días.

    Esto incluye a familiares, amigos y compañeros de trabajo o de escuela. Obtenga más información sobre la, : Tuberculosis (TB): Cómo se transmite

    ¿Qué es y cómo se contagia la tuberculosis?

    La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por Mycobacterium tuberculosis, una bacteria que casi siempre afecta a los pulmones. Se transmite de persona a persona a través del aire. Los síntomas de la tuberculosis activa incluyen tos, dolores torácicos, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudores nocturnos.

    La tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas con mayor mortalidad el mundo. La pandemia de COVID-19 y las desigualdades socioeconómicas, han revertido años de progreso en la lucha contra la tuberculosis y han aumentado la carga sobre los afectados, especialmente en los más vulnerables. A nivel mundial, en 2021, se estimaron que 10.6 millones de personas enfermaron de tuberculosis, y 1.6 millones fallecieron por esta causa; de ellas, 187.000 tenían coinfección con el VIH. En las Américas, en 2021, se estimaron 309.000 casos de tuberculosis y se notificaron 215.116 (70%) Las muertes estimadas para la región fueron 32.000, de las cuales el 11% (9.000) correspondieron a la co-infección por TB/VIH. Se diagnosticó 4.820 casos de TB-RR/MDR. De estos, el 95% inició tratamiento. La Estrategia Fin de la TB tiene como propósito terminar con la epidemia de tuberculosis en el mundo y está vinculada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), bajo tres indicadores de alto nivel: reducir el número de muertes por tuberculosis en un 95% comparado con 2015, reducir los nuevos casos en un 90% entre 2015 y 2035, y garantizar que ninguna familia enfrente costos catastróficos debidos a la tuberculosis.

    Hoja informativa

    ¿Qué cuidados tener con una persona con tuberculosis?

    Tratar al paciente con dignidad y respeto. Escuchar con atención al paciente. Comunicarse de manera clara. Hablar abiertamente, con honestidad y cortesía sobre las diferencias de ideas; corregir con tacto las creencias erróneas sobre la tuberculosis y asignar tiempo para las preguntas.

    ¿Cómo saber si la tuberculosis está avanzada?

    Tuberculosis (TB): Diagnóstico de la TB latente y de la enfermedad de La mayoría de las personas con enfermedad de tuberculosis tienen uno o más síntomas de enfermedad de tuberculosis. Todas las personas que tengan síntomas o un resultado positivo en la prueba de detección de tuberculosis deben ser evaluadas para detectar la enfermedad de tuberculosis.

    • Si una persona tiene síntomas, pero un resultado negativo en la prueba de detección de tuberculosis, todavía debe ser evaluada para detectar la enfermedad de tuberculosis.
    • Diagnóstico de la infección de tuberculosis latente El diagnóstico de la infección de tuberculosis latente se hace si la persona tiene un resultado positivo en la prueba de detección de la tuberculosis y la evaluación médica no indica enfermedad de tuberculosis.

    La decisión sobre el tratamiento para la infección de tuberculosis latente se basará en las probabilidades de que la persona presente enfermedad de tuberculosis al considerar sus, Diagnóstico de la enfermedad de tuberculosis La enfermedad de tuberculosis se diagnostica con los antecedentes médicos, un examen físico, una radiografía de tórax y otras pruebas de laboratorio.

    Pérdida de peso sin causa conocida Falta de apetito Sudores nocturnos Fiebre Fatiga

    Si la enfermedad de tuberculosis afecta los pulmones (tuberculosis pulmonar), los síntomas pueden incluir:

    Tos que dura más de 3 semanas Hemoptisis (tos con sangre) Dolor de pecho

    Si la enfermedad de tuberculosis se presenta en otras partes del cuerpo (extrapulmonar), los síntomas dependerán del área afectada. Las personas que se cree que tienen enfermedad de tuberculosis deben ser remitidas a una evaluación médica completa, la cual incluirá lo siguiente: 1. Antecedentes médicos Los médicos deben preguntar si el paciente tiene antecedentes de exposición a la tuberculosis, de infección o de enfermedad de tuberculosis. También es importante tener en cuenta los factores demográficos (p. ej., país de origen, edad, raza o grupo étnico, ocupación) que puedan aumentar el riesgo de exposición del paciente a la tuberculosis o a la tuberculosis resistente a los medicamentos.

    2. Examen físico El examen físico puede proporcionar información valiosa sobre el estado general del paciente y otros factores que podrían influir en el tratamiento contra la tuberculosis, como la infección por el VIH u otras enfermedades.3. Pruebas para detectar la infección por tuberculosis

    Para detectar la infección por M. tuberculosis se puede usar la prueba cutánea de la tuberculina de Mantoux o una prueba de sangre para detectar la tuberculosis. Es necesario hacer más pruebas para confirmar la enfermedad de tuberculosis.4. Radiografía de tórax La radiografía de tórax anteroposterior se utiliza para detectar anormalidades en el pecho.

    1. Las lesiones pueden aparecer en cualquier parte de los pulmones y pueden diferir en tamaño, forma, densidad y cavitación.
    2. Estas anormalidades pueden indicar tuberculosis, pero no pueden usarse para diagnosticarla de manera definitiva.
    3. Sin embargo, se puede usar una radiografía de tórax para descartar la posibilidad de tuberculosis pulmonar en una persona que haya tenido una reacción positiva a la prueba cutánea de la tuberculina o a la prueba de sangre para detectar la tuberculosis y que no tenga síntomas de la enfermedad.5.

    Microbiología diagnóstica La presencia de bacilos acidorresistentes (BAAR) en un frotis de esputo o en otra muestra a menudo indica enfermedad de tuberculosis. La observación microscópica de bacilos acidorresistentes es fácil y rápida, pero no confirma el diagnóstico de la tuberculosis porque algunos bacilos acidorresistentes no son M.

    tuberculosis, Por lo tanto, para confirmar el diagnóstico se hace un cultivo de todas las muestras iniciales. (Sin embargo, no siempre es necesario obtener un resultado positivo en el cultivo para comenzar o continuar el tratamiento contra la tuberculosis). Un resultado positivo en el cultivo de M. tuberculosis confirma el diagnóstico de enfermedad de tuberculosis.

    Los análisis de todos los cultivos de las muestras se deben completar, independientemente de los resultados de los frotis de BAAR. Los laboratorios deben reportar al proveedor de atención médica primaria y al programa estatal o local de control de la tuberculosis los resultados positivos en los frotis y cultivos en un lapso de 24 horas; esta notificación, requerida por la ley, puede hacerse por teléfono o fax.6.

    Resistencia a los medicamentos En todos los casos, la M. tuberculosis que se aísla por primera vez debe analizarse para determinar su resistencia a los medicamentos. Es muy importante identificar esta resistencia a los medicamentos tan pronto como sea posible para garantizar un tratamiento eficaz. Deben repetirse los patrones de sensibilidad a los medicamentos en los pacientes que no respondan adecuadamente al tratamiento o que hayan tenido resultados positivos en sus cultivos pese a que hayan recibido tratamiento durante 3 meses.

    Los resultados de sensibilidad obtenidos en el laboratorio deben reportarse rápidamente al proveedor de atención médica primaria y al programa estatal o local de control de la tuberculosis. : Tuberculosis (TB): Diagnóstico de la TB latente y de la enfermedad de

    ¿Cuánto tiempo puede vivir una persona con tuberculosis pulmonar?

    ¿Cuál es la diferencia entre la infección latente de tuberculosis y la tuberculosis misma? – La infección latente de tuberculosis (LTBI, por sus siglas en inglés) significa que el germen de la TBC se encuentra en el cuerpo (generalmente en los pulmones), pero sin que se hayan presentado aun síntomas evidentes.

    1. En el caso de la TBC latente, la persona presenta una reacción importante a la prueba cutánea de Mantoux, sin que haya síntomas de tuberculosis ni organismos de la TBC en el esputo.
    2. La enfermedad de la tuberculosis propiamente dicha indica que la persona presenta síntomas, una reacción importante a la prueba cutánea de Mantoux y organismos presentes en el esputo.

    Para contagiar los gérmenes de la TBC, la persona debe tener la enfermedad de TBC. Tener la infección latente de TBC no es suficiente para contagiar el germen. La tuberculosis puede permanecer toda la vida como una infección sin transformarse nunca en una enfermedad.

    ¿Qué parte del pulmón afecta más la tuberculosis?

    Manifestaciones radiológicas de la tuberculosis pulmonar | Medicina Integral La tuberculosis (TB), infección producida por Mycobacterium tuberculosis, tiene una distribución mundial. La infección (a diferencia de la enfermedad clínicamente significativa) tiene lugar con mayor frecuencia en niños y adolescentes, aunque en los países industrializados, debido a una menor prevalencia de la enfermedad activa, se ha observado una mayor incidencia de infección en personas de más edad 1-3,

    • La infección pulmonar se adquiere por vía aérea, siendo el grado de infectividad de la fuente infecciosa y las defensas del individuo expuesto los que determinan el riesgo de infección.
    • Desde el punto de vista fisiopatológico podemos diferenciar entre tuberculosis primaria, que es aquella que se desarrolla en pacientes que no han estado previamente expuestos a M.

    tuberculosis, y TB posprimaria, que es la observada en casos de reactivación de un proceso previo o de sobreinfección. La radiografía de tórax continúa siendo esencial para el diagnóstico de sospecha de tuberculosis, y habitualmente se utiliza de manera conjunta con el test cutáneo de la tuberculina 1,2,4,5,

    Una radiografía de tórax normal tiene un alto valor predictivo negativo para la presencia de TB activa; no obstante, existe un 1% de falsos negativos entre la población inmunocompetente y un 7-15% entre los individuos positivos para el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). En un estudio radiográfico de tórax, la detección de cualquier anormalidad (parenquimatosa, ganglionar o pleural) con o sin calcificación no precisa el grado de actividad 6,

    Radiográficamente, la diferenciación entre enfermedad activa o inactiva sólo puede hacerse según la evolución en el tiempo. La ausencia de cambios radiológicos en 4-6 meses generalmente indica enfermedad inactiva; sin embargo, incluso hallazgos estables durante largo tiempo pueden asociarse con cultivos positivos.

    Por tanto, estos hallazgos radiológicos deben interpretarse como «radiográficamente estables» más que «radiográficamente inactivos» 7, Manifestaciones radiológicas de la tuberculosis primaria Como hemos mencionado, la tuberculosis primaria ocurre en pacientes que no han estado previamente expuestos a M.

    tuberculosis, Se ha considerado clásicamente como una enfermedad de la infancia y sus manifestaciones radiológicas fueron en un principio descritas en la población pediátrica. Aún es la forma más frecuente de enfermedad en niños, con una mayor prevalencia entre 0-5 años.

    No obstante, con la introducción de medidas efectivas de salud pública, la proporción de adultos no expuestos previamente al bacilo y, por tanto, con riesgo de desarrollar tuberculosis primaria, ha ido aumentando. En la actualidad se estima que entre un 23 y un 34% de los casos de tuberculosis observada en adultos corresponden a enfermedad primaria 1-3,

    Afección del parénquima Consolidación La tuberculosis primaria se manifiesta típicamente como una consolidación parenquimatosa unifocal; la consolidación multilobar es menos frecuente y se observa aproximadamente en el 25% de los casos. En ocasiones el proceso afecta a la totalidad de un lóbulo (a menudo el lóbulo medio).

    Es posible que este compromiso sea el resultado de una combinación de consolidación del parénquima (causada por invasión directa de los bacilos) y atelectasia (resultante de la obstrucción bronquial debida a compresión extrínseca por adenopatías o a proceso endobronquial) (fig.1). Fig.1. Tuberculosis pulmonar primaria.

    La radiografía de tórax frontal revela una consolidación parenquimatosa unifocal y adenopatías paratraqueales derechas (flecha negra) y posiblemente hiliares ipsolaterales. No existe un consenso sobre la localización más frecuente de la neumonía tuberculosa; en la mayoría de las series, los lóbulos superiores se encuentran afectados con una frecuencia levemente superior que los inferiores, en especial en niños.

    También se ha registrado una mayor frecuencia de afección en el segmento apical del lóbulo inferior, especialmente en adultos. No se observaron diferencias significativas entre los pulmones derecho e izquierdo (algunas series encuentran preferen cia por el lado derecho) ni entre los segmentos anteriores o posteriores.

    A efectos prácticos podemos considerar que la tuberculosis primaria puede afectar a cualquier lóbulo. El aspecto radiológico típico es el de una neumonía de los espacios aéreos caracterizada por una opacidad homogénea de bordes mal definidos, salvo cuando entra en contacto con una cisura pulmonar, en ocasiones con broncograma aéreo, y de 1 a 7 cm de diámetro.

    A menudo es indistinguible de la neumonía bacteriana típica. Claves importantes para el diagnóstico son la linfadenopatía asociada (fig.2) (la presencia de enfermedad parenquimatosa en ausencia de adenopatía aparece sólo en el 1% de los casos pediátricos y en el 38-81% de la TB primaria del adulto), la falta de toxicidad sistémica (la neumonía tuberculosa puede apreciarse como hallazgo casual en un paciente asintomático) y el fracaso en la respuesta a la terapia antibacteriana convencional.

    Asimismo, la evolución radiológica de la neumonía tuberculosa difiere de la de las infecciones bacterianas agudas: la neumonía neumocócica aguda en general se resuelve radiológicamente en 3-4 semanas, mientras que la neumonía tuberculosa puede tardar 3-9 meses.

    La velocidad con la que se produce el aclaramiento radiológico no tiene significado pronóstico ni tampoco es un indicador del éxito terapéutico. La asociación de neumonía de lenta resolución y adenopatía es casi siempre de origen tuberculoso 1,2,8,9, Fig.2. Tuberculosis pulmonar primaria. Consolidación parenquimatosa homogénea del lóbulo medio, asociada a adenopatías paratraqueales derechas e hiliares ipsolaterales.

    Tuberculosis miliar La diseminación hematógena temprana y limitada, sin manifestaciones clínicas ni radiológicas, es frecuente en la tuberculosis primaria. La enfermedad miliar, detectada radiológicamente con significación clínica, se observa en un 1-7% de los pacientes con tuberculosis; los ancianos, los niños menores de 2 años y pacientes inmunodeprimidos son los afectados con más frecuencia.

    • El intervalo transcurrido entre la diseminación y el desarrollo de lesiones detectables radiológicamente puede ser de 6 semanas o más, lapso en el cual los focos tuberculosos son demasiado pequeños como para ser detectados en las radiografías.
    • En estas fases tempranas, la gammagrafía con galio-67 puede revelar captación parenquimatosa difusa, y la única anormalidad radiológica detectable puede ser la hiperinsuflación pulmonar 1,

    La apariencia radiológica clásica de la tuberculosis miliar consiste en pequeñas opacidades nodulares de 2-3 mm distribuidas de forma difusa y uniforme en ambos pulmones, con un ligero predominio en los lóbulos inferiores (fig.3). En ausencia de un tratamiento adecuado pueden alcanzar un tamaño de 5 mm antes de la muerte del paciente.

    • En este momento adquieren un aspecto casi confluente, con una imagen que ha sido comparada con la de una tormenta de nieve.
    • Pocos pacientes fallecen como consecuencia de una tuberculosis miliar (demostrada patológicamente) sin anormalidad radiológica detectable.
    • En casos raros, la tuberculosis miliar puede complicarse con un neumotórax o un neumomediastino 1,2,

    Fig.3. Tuberculosis miliar. Radiografía de tórax convencional. La TAC de alta resolución es más sensible que la radiografía de tórax para la detección de tuberculosis miliar 7,10-12, Los hallazgos radiológicos consisten en pequeños nódulos de 1-2 mm de distribución perivascular y periseptal; el engrosamiento nodular de los septos interlobulares puede dar una apariencia arrosariada, similar a la de la linfangitis carcinomatosa (fig.4).

    Fig.4. TAC torácica en la que se observa un patrón intersticial micronodular bilateral y difuso. Se han observado numerosas diferencias entre los patrones radiológicos de la tuberculosis miliar en niños y adultos, lo que con probabilidad refleja la presencia de una enfermedad primaria y una tuberculosis posprimaria, respectivamente.

    Se ha encontrado una incidencia de adenopatías del 95% en niños, frente al 12% en adultos. La consolidación parenquimatosa sugestiva del sitio primario de diseminación fue encontrada en el 42% de los niños y sólo en un 12% de los adultos. El derrame pleural fue un hallazgo poco habitual en ambos grupos.

    • La instauración de un tratamiento apropiado puede asociarse con una resolución extremadamente rápida, en general más rápida que en los casos de tuberculosis pulmonar no hematógena; la resolución radiológica por lo común es completa, más rápida en niños, y no se asocia con lesiones residuales.
    • Las radiografías de tórax se normalizaron en el período de 16 semanas en la mayor parte de los casos.

    En ausencia de tratamiento, la causa principal de muerte es la insuficiencia respiratoria, si bien el síndrome del distrés respiratorio del adulto (SDRA) no es una complicación frecuente de la tuberculosis miliar. La calcificación miliar es rara. Calcificación La calcificación de las lesiones pulmonares y ganglios linfáticos ocurre en el 30% de los casos de tuberculosis primaria; el 70% restante se resuelve sin secuelas radiológicas, y habitualmente se requiere un tiempo que oscila entre 6 meses y 2 años para que tenga lugar el aclaramiento completo.

    • La lesión de Ghon consiste en una cicatriz parenquimatosa, calcificada o no, y ocurre en un 15-17% de los casos.
    • El complejo de Ranke consiste en la asociación entre la lesión de Ghon y la calcificación de los ganglios linfáticos hiliares o paratraqueales (fig.5).
    • Los nódulos de Simon son focos de calcificación secundaria en los pulmones.

    Fig.5. Tuberculosis pulmonar primaria calcificada (complejo de Ranke). Una radiografía posteroanterior revela un pequeño granuloma pulmonar calcificado (lesión de Ghon), asociado a adenopatías hiliares calcificadas. El complejo de Ranke constituye una evidencia razonablemente fidedigna de tuberculosis primaria, pero también puede desarrollarse como secuela de histoplasmosis o de otras infecciones micóticas que afectan a los pulmones y los ganglios linfáticos.

    El carácter de las calcificaciones esplénicas puede constituir un elemento decisivo para establecer la diferencia. En la histoplasmosis, por lo general las calcificaciones esplénicas se presentan como sombras múltiples, pequeñas y puntiformes, frente a las sombras menos abundantes y de mayor tamaño de la tuberculosis 1,

    Tuberculomas Los tuberculomas son opacidades nodulares persistentes, redondas u ovaladas, situadas más frecuentemente en los lóbulos superiores (75%); la mayoría son regulares y bien delimitadas, aunque hasta en un 25% de los casos pueden ser de contornos lobulados; suelen ser menores de 3 cm de diámetro, pero se han descrito lesiones de hasta 5 cm.

    1. Aunque la verdadera frecuencia de estas lesiones es difícil de determinar, porque un 11% de los pacientes con tuberculomas probados son PPD negativos, se considera una manifestación infrecuente de la tuberculosis.
    2. Usualmente se considera que son el resultado de una enfermedad primaria curada y con frecuencia son encontrados como hallazgo casual en adultos asintomáticos 1,2,6 (fig.6).

    Fig.6. Tuberculoma. Una radiografía posteroanterior de tórax revela una opacidad derecha ovalada, de bordes bien definidos, con calcificación en su interior. En la población general representan un 14-24% de los nódulos solitarios resecados. En un 20% de los casos se observan tuberculomas múltiples, y en el 80% se evidencian pequeñas lesiones satélite que se presentan como pequeñas sombras aisladas en la vecindad inmediata de la lesión principal.

    Cavitación La cavitación es una manifestación rara de la tuberculosis primaria en lactantes y niños que viven en comunidades expuestas desde hace tiempo al bacilo tuberculoso. Ha sido encontrada en un 7-29% de los adultos (fig.7). La formación de cavidades es un hallazgo mucho mas frecuente en lactantes y niños que viven en comunidades donde la tuberculosis ha sido introducida recientemente, debido a la menor capacidad para confinar la lesión primaria 1,2,

    Fig.7. Tuberculosis pulmonar primaria cavitada. La radiografía posteroanterior de tórax pone de manifiesto una condensación parenquimatosa, con cavitación en su interior. La cavidad tiene un contorno interno ligeramente nodular.

    • Los neumatoceles, hallazgo infrecuente en niños, han sido encontrados en un 12% de los adultos con tuberculosis primaria.
    • Afección de la vía aérea: atelectasia
    • La atelectasia lobar o segmentaria es una manifestación radiológica frecuente de la tuberculosis primaria en niños menores de 2 años; es menos habitual en niños mayores (9%) y adultos (18%).

    El colapso pulmonar puede ser secundario a obstrucción endobronquial o a compresión extrínseca por adenopatías. El bronquio de los niños es particularmente susceptible a esta compresión extrínseca. Estos hallazgos se han observado con menos frecuencia en adultos, debido al mayor calibre de la vía aérea y la baja prevalencia de las adenopatías.

    1. Raramente se produce una hiperinsuflación obstructiva por mecanismo valvular previo a la atelectasia.
    2. A diferencia de las lesiones de la tuberculosis posprimaria, que presentan una tendencia a localizarse en los segmentos apical y posterior de los lóbulos superiores y en los segmentos superiores de los lóbulos inferiores, las atelectasias de la tuberculosis primaria de manera característica afectan al segmento anterior de un lóbulo superior o al segmento medial del lóbulo medio (fig.8), y típicamente persisten hasta que las adenopatías regresan.

    Fig.8. Tuberculosis primaria. La radiografía de tórax posteroanterior revela una atelectasia del segmento medial del lóbulo medio. La broncoscopia confirmó la presencia de granuloma endobronquial.

    1. Siempre que la obstrucción bronquial no haya sido demasiado prolongada, la perforación de un ganglio linfático en el interior del árbol bronquial en general se acompaña de la desaparición de la atelectasia, presuntamente como consecuencia de la desaparición de la compresión.
    2. Si bien la obstrucción endobronquial y la atelectasia resultante son hallazgos menos frecuentes en los adultos, cuando estas complicaciones se producen tienden a afectar al segmento anterior de los lóbulos superiores y simular un carcinoma broncogénico.
    3. Un porcentaje considerable de niños que desarrollan atelectasia durante el estadio activo de la enfermedad presentan evidencias broncográficas residuales de distorsión y dilatación del árbol bronquial en las áreas afectadas 1,9,13,
    4. Linfadenopatía

    El compromiso de los ganglios linfáticos hiliares o paratraqueales es el hallazgo radiológico que permite una diferenciación más precisa entre tuberculosis primaria y posprimaria, especialmente en adultos. Este hallazgo radiológico se encuentra en un 10-43% de los adultos y en cerca del 96% de los niños con tuberculosis primaria; es, pues, la «marca» de la enfermedad en niños, y también puede resultar la anormalidad radiológica de presentación en pacientes adultos, en particular en mujeres jóvenes de raza negra.

    Los ganglios típicamente afectados son los hiliares, los paratraqueales derechos y con menos frecuencia los subcarinales y de la ventana aortopulmonar. Aunque el hallazgo típico es la afección unilateral en el lado derecho (fig.9), las adenopatías bilaterales ocurren hasta en el 31% de los casos. Fig.9.

    Tuberculosis primaria ganglionar. La radiografía de tórax posteroanterior revela adenopatías paratraqueales derechas e hiliares ipsolaterales (flechas negras). Las adenopatías, aunque habitualmente se observan asociadas con consolidación parenquimatosa o atelectasia, también pueden representar la única evidencia radiológica de enfermedad; en estos casos, dado que sólo el 40% de los pacientes tienen esputo bacteriológico positivo, el diagnóstico definitivo requiere una biopsia ganglionar, debido a la imposibilidad de diferenciarlas radiológicamente de la sarcoidosis o el linfoma.

    1. La detección radiológica de adenopatías precisa radiografías de alta calidad y elevado kilovoltaje.
    2. En los ni ños pueden manifestarse como una prominencia hiliar mal definida más que como un aumento ganglionar definido, la cual a menudo se detecta mejor en la radiografía lateral.
    3. La TAC es más sensible que la radiografía simple para detectar adenopatías tuberculosas intratorácicas 12,14,

    La adenitis tuberculosa mediastínica, especialmente si los ganglios son mayores de 2 cm de diámetro, puede tener una apariencia característica consistente en áreas centrales de baja atenuación, con un anillo de realce periférico tras la administración de contraste (fig.10).

    1. Este patrón de realce ganglionar, aunque característico, no es patognomónico de la adenitis tuberculosa.
    2. Las adenopatías más pequeñas pueden no realzar o hacerlo escasamente.
    3. Las adenopatías tuberculosas captan galio-67 1, Fig.10.
    4. Tuberculosis primaria ganglionar.
    5. TAC torácica.
    6. Un corte axial con contraste a la altura de los vasos braquiocefálicos revela la existencia de múltiples adenopatías hipodensas con anillo de realce periférico.

    Es característico que las linfadenopatías tuberculosas aisladas típicamente se resuelvan de manera más lenta que las asociadas con enfermedad parenquimatosa, y usualmente curan sin secuelas significativas, aunque puede quedar calcificación ganglionar residual.

    Ésta se suele desarrollar 6 meses o más después de la infección inicial, es más común que la calcificación parenquimatosa y aparece con más frecuencia en adultos. El hallazgo de lesión parenquimatosa calcificada (foco de Ghon) y de adenopatías hiliares también calcificadas se conoce como complejo de Ranke.

    Este hallazgo, aunque sugestivo de tuberculosis primaria, también puede ocurrir en la histoplasmosis. La Sociedad Torácica Americana recomienda efectuar una evaluación radiográfica anual hasta que las adenopatías tuberculosas se resuelvan o se estabilicen 8,15,

    • En algunos casos, la adenitis tuberculosa o mediastinitis tuberculosa puede ocasionar compresión traqueal, síndrome de la vena cava superior, compresión esofágica, formación de fístulas y pericarditis tuberculosa.
    • La pericarditis puede también resultar de diseminación hematógena.
    • Derrame pleural El derrame pleural como manifestación de tuberculosis es particularmente frecuente en adolescentes y adultos jóvenes con tuberculosis primaria; sin embargo, es muy infrecuente en niños menores de 2 años.

    Suele manifestarse 3-7 meses después de la exposición inicial, es el patrón radiológico de mejor pronóstico y el que menos complicaciones presenta. El empiema, fístula broncopleural, erosiones óseas y fístulas pleurocutáneas (empiema necesitatis) son complicaciones raras 1,16,

    El derrame es con más frecuencia unilateral y de moderada a gran cuantía. La resolución del derrame generalmente es rápida y completa con la terapia apropiada; en ocasiones queda como secuela un engrosamiento pleural residual. Cuando en la radiografía de tórax el engrosamiento pleural residual es mayor o igual de 2 cm, la TAC a menudo revelará líquido persistente que puede contener bacilos viables.

    Manifestaciones radiológicas de la tuberculosis posprimaria La TB posprimaria habitualmente se produce como consecuencia de la reactivación de un foco infeccioso adquirido en una fase previa de la vida; en ocasiones es el resultado de una infección inicial por microorganismos virulentos en un paciente vacunado con anterioridad con BCG.

    1. Un reducido subgrupo de casos presenta una sobreinfección exógena en un caso de infección original inactiva (o incluso activa), es decir, una verdadera reinfección.
    2. La TB posprimaria es una enfermedad casi exclusiva de la adolescencia y la edad adulta, aunque los hallazgos radiológicos son superponibles a los de la TB primaria.

    Existe una serie de características que marcan la diferencia entre ambas 1,2,8,9,13, como la afección predominante de los lóbulos superiores (especialmente los segmentos apical y posterior), la ausencia de adenopatías y la tendencia a la cavitación.

    Afección del parénquima Exudativa y fibrocaseosa El hallazgo más temprano de la TB posprimaria es una opacidad heterogénea de límites mal definidos (lesión exudativa), con una distribución focal o confluente, preferentemente localizada en los segmentos apical o posterior de un lóbulo superior o en el segmento superior de un lóbulo inferior (fig.11).

    La afección de los segmentos anteriores o basales ocurre en el 75% de los casos, pero sólo cuando los segmentos pulmonares habituales están también afectados. Esta distribución segmentaria contribuye a la diferenciación radiológica entre la tuberculosis y otras enfermedades granulomatosas, como la histoplasmosis, que a menudo afectan al segmento anterior.

    En el 88% de los casos existe afección de más de un segmento pulmonar. Fig.11. Tuberculosis pulmonar posprimaria exudativa. Una radiografía posteroanterior de tórax revela opacidades inhomogéneas en la porción axilar del lóbulo superior izquierdo. El cultivo de esputo demostró la presencia de M. tuberculosis,

    Si la infección no es adecuadamente contenida, progresa a opacificación pulmonar lobar o completa, y la destrucción puede ser rápida. En la mayoría de los casos, la lesión exudativa mal delimitada es reemplazada por opacidades reticulonodulares mejor definidas (lesiones fibroproductivas o fibroproliferativas).

    Las lesiones puramente exudativas o fibroproductivas son infrecuentes, observándose un patrón mixto en el 79% de los casos. La curación tiene lugar a través del reemplazo del tejido de granulación tuberculoso por tejido fibroso. Las lesiones pueden calcificar y ocasionar distorsión de la arquitectura ganglionar, atelectasia cicatrizal y bronquiectasias por tracción.

    La fibrosis grave, con pérdida de volumen de los lóbulos superiores, retracción hiliar, y traqueomegalia secundaria, se observa en aproximadamente el 29% de los casos (fig.12) 1,2, Si la disminu ción de volumen del pulmón afectado es de magnitud suficiente, podrán apreciarse signos compensatorios, como la elevación del hilio ipsolateral, la hiperinsuflación del pulmón restante afectado y, en algunos casos, la formación de bullas.

    En el 41% de los casos puede observarse «casquete pleural» (fig.13); se ha apreciado mediante TAC que estas opacidades apicales son debidas a engrosamiento pleural, atelectasia subpleural, fibrosis pulmonar y depósito de grasa extrapleural, lo cual es indicativo de cronicidad del proceso inflamatorio.

    Fig.12. Tuberculosis residual. La radiografía posteroanterior de tórax revela atelectasia cicatrizal del lóbulo superior izquierdo, con elevación hiliar y traqueomegalia secundaria. Fig.13. Tuberculosis pulmonar posprimaria fibroproductiva o residual. Atelectasia cicatrizal del lóbulo superior derecho, asociada a casquete pleural y a calcificación pleural basal ipsolaterales.

    La actividad de la enfermedad no puede ser establecida con seguridad por la radiografía de tórax 6,7, La estimación incorrecta de actividad es una de las causas más comunes de error diagnóstico en pacientes con TB. Aunque la infección activa se asocia con más frecuencia con lesiones exudativas o cavitación, lesiones fibroproductivas también pueden indicar enfermedad activa.

    Los pacientes pueden tener cultivos de esputo positivos para M. tuberculosis pese a la curación radiológica. La estabilidad radiológica durante un período de al menos 6 meses y cultivos de esputo repetidamente negativos son el mejor indicador de enfermedad inactiva, aunque en estos casos debería hablarse de enfermedad radiológicamente «estable» mejor que «inactiva» o «curada».

    1. Cavitación La cavitación tiene lugar en un 40-87% de los pacientes con tuberculosis posprimaria; se produce cuando el material caseoso licuefaccionado es expulsado desde el centro de la lesión hacia el interior del árbol bronquial.
    2. El material evacuado puede ser expectorado en el esputo o aspirado hacia otros segmentos bronquiales.

    La TAC es más sensible que la radiografía simple para el diagnóstico de cavitación, especialmente en casos complicados por fibrosis extensa y distorsión de su arquitectura 10, El tamaño de una cavidad puede variar desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros, y puede haber múltiples cavidades; típicamente ocurren en áreas de consolidación, aunque en ocasiones se encuentran aisladas.

    La pared de una cavidad tuberculosa no tratada puede revelar un grosor variable y un contorno regular o con nodulaciones internas. En casos raros una bulla pulmonar puede simular una cavitación. El tratamiento adecuado habitualmente conlleva la desaparición de la cavidad; en ocasiones, el tratamiento se asocia con un marcado adelgazamiento de la pared cavitaria, persistiendo un espacio quístico lleno de aire.

    Estas cavidades persistentes después de la quimioterapia no indican necesariamente la presencia de enfermedad activa. En un reducido porcentaje de pacientes, el cultivo de esputo se positiviza una vez interrumpida la quimioterapia, pero en la mayor parte de los casos el seguimiento no revela evidencia de actividad.

    En un estudio comparativo de las cavidades causadas por M. tuberculosis con las ocasionadas por M. kansaii y M. intracelulare, algunos autores encontraron que las cavidades de pared delgada son causadas con más frecuencia por micobacterias no tuberculosas 1,2, La presencia de niveles hidroaéreos intracavitarios es una manifestación infrecuente que suele indicar infección secundaria, probablemente por microorganismos anaerobios; las dos terceras partes de estas cavidades se localizan en los segmentos apical y posterior de los lóbulos superiores.

    Asimismo, es altamente probable que la gangrena pulmonar, forma rara y con frecuencia fatal (70%) de tuberculosis cavitada, represente una infección mixta con microorganismos anaerobios, aunque la teoría que postula el desarrollo de trombosis vascular también debe ser considerada 17,18,

    Una cavidad tuberculosa puede ser colonizada por Aspergillus ; estas bolas de hongos o aspergilomas se manifiestan radiológicamente como masas intracavitarias, separadas de la pared de la cavidad adyacente por un área radiotransparente en forma de semiluna (fig.14). En la TAC los hallazgos característicos consisten en un nódulo móvil intracavitario que habitualmente está rodeado de aire, aunque puede llenar por completo la cavidad; en imágenes realizadas en prono y supino, el aspergiloma caerá a la posición más declive.

    El neumotórax espontáneo es infrecuente y ocurre en menos del 5% de los pacientes con enfermedad cavitaria severa. Fig.14. Tuberculosis pulmonar posprimaria cavitada con micetoma. En la radiología convencional se evidencia una lesión quístico-cavitaria con un nódulo homogéneo bien delimitado en su interior.

    Diseminación broncógena y bronconeumonía tuberculosa aguda La complicación más común de la cavitación tuberculosa es la diseminación endobronquial, detectada radiológicamente en un 19-58% de los casos, y por TACAR (TAC de alta resolución) en el 98%. Esta diseminación endobronquial determina el establecimiento de nuevos focos de infección en el mismo lóbulo o en otros lóbulos pulmonares.

    De manera característica se forman múltiples sombras acinares pequeñas de 5-10 mm de diámetro que tienden a agruparse en las porciones dependientes de los pulmones (a veces del pulmón contralateral) (fig.15). Fig.15. Tuberculosis pulmonar posprimaria con diseminación broncógena.

    1. Extensa afección del lóbulo superior derecho con cavitación y pérdida de volumen, asociada a pequeñas opacidades focales en el lóbulo medio y en el inferior derecho, así como en el pulmón contralateral, lo cual sugiere diseminación broncógena.
    2. La extensión de la enfermedad a través de los espacios aéreos circundantes puede generar una neumonía aguda, indiferenciable de la causada por Streptococcus pneumoniae,

    El origen tuberculoso del proceso es sugerido por la presencia de una cavidad abierta en el pulmón afectado o en el pulmón contralateral, o por la observación de sombras acinares separadas en regiones del pulmón alejadas del área de consolidación masiva.

    1. La TACAR demuestra la localización peribronquiolar y centrilobular de estos nódulos; este patrón, denominado apariencia de «árbol florido», es indicativo de tuberculosis activa.
    2. Cuando tiene lugar la curación pueden persistir cicatrices, nódulos residuales, calcificación parenquimatosa o endobronquial hasta en el 30% de los casos.

    En la TAC pueden observarse áreas localizadas de bajo valor de atenuación que, cuando no se asocian a distorsión del parénquima, son debidas a atrapamiento aéreo secundario a estenosis bronquiolar residual, y cuando se asocian a distorsión de la arquitectura, habitualmente reflejan enfisema paracicatrizal.

    Tuberculosis miliar La tuberculosis miliar es menos frecuente en la tuberculosis posprimaria que en la primaria. Existe un tipo de enfermedad miliar posprimaria conocida como tuberculosis generalizada tardía, que se presenta de forma insidiosa en ancianos o personas debilitadas. La diseminación puede ocurrir no sólo de una fuente pulmonar, sino también de focos sistémicos reactivados.

    A menudo se diagnostica post mórtem y tiene alta mortalidad. La evidencia radiológica de tuberculosis pulmonar crónica coexistente se observa en un 19-32% de los casos.

    • Tuberculomas
    • Los tuberculomas se presentan en el 3-6% de los casos de tuberculosis posprimaria.
    • Linfadenopatía

    La linfadenopatía hiliar y mediastínica es una rara manifestación de la enfermedad posprimaria. Se observa en un 5-6% de los pacientes con enfermedad activa, y habitualmente se asocia con enfermedad parenquimatosa extensa y cavitación. Afección de la vía aérea: broncoestenosis y bronquiectasias Broncoestenosis La fibrosis y broncoestenosis como consecuencia del proceso de cicatrización ocurre en un 10-40% de los pacientes con tuberculosis.

    1. La TAC es más sensible que la radiografía simple para demostrar la anormalidad bronquial existente; los hallazgos radiológicos incluyen estrechamiento bronquial segmentario largo con engrosamiento concéntrico de la pared (41-43%), obstrucción endobronquial completa (32%) y la obstrucción extrínseca por adenopatías adyacentes (23-50%) 1,19,
    2. Bronquiectasias
    3. Las bronquiectasias son una complicación frecuente de la tuberculosis posprimaria y pueden desarrollarse por 2 mecanismos: a) con mayor frecuencia a través de la destrucción y fibrosis del parénquima pulmonar, lo que determina retracción y dilatación bronquial irreversible (bronquiectasia por tracción), y b) pueden resultar de broncoestenosis cicatrizal secundaria a una infección endobronquial localizada, con dilatación bronquial distal.

    Dado que la gran mayoría de los casos de tuberculosis posprimaria afectan a los segmentos apical y posterior de un lóbulo superior, las bronquiectasias suelen aparecer en esta localización; habitualmente son asintomáticas debido a la existencia de un adecuado drenaje bronquial.

    En los casos sintomáticos, el síntoma más frecuente es la hemoptisis. El estudio con TAC puede revelar las alteraciones características de bronquiectasias que no habían sido sospechadas en las radiografías convencionales 1,19, Al igual que ocurre con las cavidades tuberculosas, en los bronquios ectásicos también pueden desarrollarse micetomas saprofíticos.

    Enfermedad pleural Aunque el derrame pleural es una de las manifestaciones típicas de la tuberculosis primaria, puede ocurrir en un 18% de pacientes con enfermedad posprimaria; suelen ser pequeños y asociados a enfermedad parenquimatosa. El empiema tuberculoso es poco frecuente (1-4%) 1,16 ; se manifiesta de manera característica como una colección pleural loculada asociada a enfermedad parenquimatosa extensa y cavitación.

    En la TAC con contraste intravenoso puede observarse un engrosamiento liso de las pleuras visceral y parietal, separadas por una cantidad variable de líquido pleural (fig.16). Fig.16. Empiema pleural. En la TAC se evidencia una gran colección pleural loculada, con engrosamiento y calcificación de la pleural parietal y visceral, y con presencia de un nivel hidroaéreo.

    La enfermedad pleural puede complicarse con fístulas broncopleurales, ya sea por rotura de una cavidad en un paciente con tuberculosis activa, o secundariamente a un empiema. La presencia de niveles hidroaéreos puede hacer sospechar esta complicación.

    En ocasiones, la fibrosis pleural puede ocasionar pérdida de volumen pulmonar. Las fístulas pleurocutáneas espontáneas (empiema necessitatis ), las masas de pared torácica y la destrucción costal y vertebral pueden resultar de empiemas no tratados; la afección costal es infrecuente excepto en usuarios de drogas.

    Una presentación poco habitual de la tuberculosis pleural consiste en la presencia de múltiples opacidades pleurales lobuladas que se asemejan a un mesotelioma; se han registrado casos de mesotelioma asociados con enfermedad tuberculosa. El engrosamiento pleural y la calcificación también pueden ocurrir 1,2,

    1. Otras complicaciones Aneurismas de Rasmussen Los aneurismas de Rasmussen son dilataciones localizadas de arterias de pequeño a mediano calibre, adosadas a la cápsula fibrosa de una cavidad.
    2. Aunque son raros clínicamente, aparecen en un 4-5% de las autopsias en pacientes con tuberculosis crónica.
    3. Se presentan con una hemorragia catastrófica y se asocian con una elevada mortalidad (84%).

    Ocurren casi de forma exclusiva en la tuberculosis fibrocaseosa crónica, son habitualmente únicos y localizados de manera característica en los lóbulos superiores. Las radiografías de tórax pueden revelar una «masa» o una consolidación parenquimatosa, que aparece rápidamente debida a hemorragia pulmonar.

    1. La embolización de urgencia puede salvar la vida del paciente 1,
    2. Pericarditis tuberculosa La pericarditis tuberculosa puede tener lugar por diseminación hematógena o por rotura de un ganglio linfático mediastínico hacia el pericardio.
    3. El diagnóstico debe realizarse mediante ecocardiografía, aunque puede sospecharse en la radiografía de tórax ante un aumento de tamaño de la silueta cardiopericárdica.

    La evolución suele ser favorable; no obstante, en el 10% de los casos puede producirse pericarditis constrictiva; en ocasiones puede aparecer como secuela una calcificación pericárdica visible en una radiografía. Tuberculosis y cáncer de pulmón La relación entre tuberculosis y cáncer de pulmón es controvertida 20,21,

    • La frecuencia de la coexistencia entre ambas enfermedades es del 5%.
    • Los pacientes con tuberculosis previa tienen a lo largo de su vida un riesgo de desarrollar cáncer de pulmón 5-10 veces superior que la población general.
    • Este fenómeno es a menudo atribuido al efecto oncogénico putativo de la fibrosis y a inflamación crónica (también llamado carcinoma de la cicatriz).

    Asimismo, el cáncer de pulmón puede causar reactivación de la tuberculosis, bien por erosión de focos previamente encapsulados, bien por supresión de la inmunidad celular. Por tanto, los cultivos de esputo positivos para M. tuberculosis no deberían demorar los procedimientos diagnósticos destinados a la investigación de la posible neoplasia.

    Sin embargo, la mayoría de los estudios recientes sugieren que la relación entre el cáncer de pulmón y la tuberculosis puede ser puramente circunstancial, dado que ambas enfermedades tienden a afectar preferentemente a los lóbulos superiores en pacientes de edad avanzada. Cuando el cáncer coincide con la tuberculosis, el diagnóstico suele retrasarse, ya que las manifestaciones radiológicas del cáncer a menudo son mal interpretadas como progresión de la TB.

    Ciertos hallazgos radiológicos deben alertar sobre la existencia de una neoplasia coexistente en pacientes con enfermedad pulmonar posprimaria (fig.17): enfermedad progresiva pese a una quimioterapia antituberculosa apropiada, adenopatías hiliares o mediastínicas, masa focal mayor de 3 cm de diámetro y cavidades con paredes nodulares.

    Fig.17. Tuberculosis pulmonar y cáncer. La radiografía de tórax frontal en un paciente con cultivo de esputo positivo para M. tuberculosis revela una lesión cavitada de gran tamaño, con nivel hidroaéreo y contorno interno nodular. El empeoramiento radiológico, pese a la terapia aplicada con antituberculostáticos, alertó sobre la presencia de un carcinoma asociado.

    Otras complicaciones intratorácicas poco frecuentes de la tuberculosis incluyen osteomielitis vertebral y abcesos paraespinales y prevertebrales. La radiografía de tórax es anormal en aproximadamente el 75% de los pacientes con tuberculosis espinal. Respuesta al tratamiento La radiografía de tórax tiene un papel primordial para valorar la respuesta al tratamiento en aquellos pacientes en los que el cultivo de esputo fue negativo 8 ; esto es especialmente frecuente en niños (dado que en éstos la confirmación bacteriológica se obtiene sólo en un tercio de los casos).

    • En pacientes con bacteriología positiva, los cultivos de esputo son la mejor forma de evaluar la respuesta al tratamiento, siendo la evaluación radiológica de menor importancia.
    • La regresión de los hallazgos radiológicos en la TB pulmonar es un proceso lento.
    • El empeoramiento radiológico en los primeros 3 meses puede ocurrir en más de un tercio de los pacientes pediátricos, pese al tratamiento adecuado.

    Este comportamiento radiológico también se ha descrito en adultos con adenitis tuberculosa 13,22, La causa exacta se desconoce, aunque puede ser debida a una reacción de hipersensibilidad que habitualmente ocurre a las 2.ª-10.ª semanas de la infección inicial.

    1. En la mayoría de los pacientes, las enfermedades parenquimatosa y ganglionar suelen regresar en paralelo.
    2. En adultos, la ausencia de mejoría radiológica después de 3 meses de iniciado el tratamiento sugiere resistencia a la medicación o bien un proceso añadido.
    3. La Sociedad Torácica Americana recomienda efectuar una evaluación radiográfica con intervalos de 2 a 3 meses desde el inicio de la terapia, hasta que los hallazgos radiológicos se resuelvan o se estabilicen.

    La resolución de las anomalías parenquimatosas habitualmente requiere de 6 a 12 meses en las radiografías, y más de 15 meses en la TAC. Las adenopatías pueden persistir años después del tratamiento.

    • El tórax postoperatorio
    • Antes del desarrollo de la quimioterapia efectiva se utilizaron varias formas de colapso pulmonar para el tratamiento de la tuberculosis cavitaria 1 : plombaje, lesión del nervio frénico, neumotórax artificial y toracoplastia.
    • Plombaje

    Se realizaba mediante la inserción de packs de plástico, bolas de metilmetacrilato (lucita) (fig.18) o esferas de politeno en el espacio extrapleural. También puede realizarse mediante la inyección extrapleural de aceite o parafina (oleotórax). Fig.18.

    • Plombaje. En la radiografía de tórax posteroanterior se observan numerosas cavidades redondeadas producidas por bolas de lucita localizadas en el espacio extrapleural.
    • Las complicaciones de esta modalidad terepéutica incluyen la migración del plomo, infección, expectoración de plomo, degeneración maligna y formación de fístulas broncopleurales, broncoesofágicas y pleurocutáneas.

    En estos casos puede ser necesaria la retirada quirúrgica del plomo con descorticación y toracoplastia. La apariencia radiológica del plombaje depende del material empleado; las bolas de lucita se manifiestan como múltiples esferas lucentes bien definidas; con el tiempo, y debido a la presencia de infección, estas esferas pueden perder su forma original y desarrollar niveles hidroaéreos.

    • Aunque esta apariencia puede ser confundida con cavitación, la pared de la cavidad y su tamaño uniforme sugieren el diagnóstico apropiado.
    • Los paquetes de polistán y el oleotórax se manifiestan como masas extrapleurales bien delimitadas en el hemitórax superior y, aunque suelen mantenerse estables, pueden expandirse y causar sintomatología respiratoria.

    Toracoplastia Consiste en la resección parcial de la pared torácica con el consiguiente colapso pulmonar secundario (fig.19). Puede desarrollarse insuficiencia respiratoria tardía como consecuencia de la deformidad torácica. Fig.19. Toracoplastia. Deformidad posquirúrgica de los primeros arcos costales derechos.

    1. Conclusión
    2. ­ La radiografía de tórax continúa siendo esencial en la evaluación radiológica de la tuberculosis; la TAC no ha demostrado tener un impacto significativo en el manejo de pacientes tuberculosos.
    3. ­ La tuberculosis primaria está aumentando en la población adulta.
    4. ­ La tuberculosis primaria habitualmente se manifiesta como una consolidación parenquimatosa en cualquier lóbulo o segmento pulmonar.
    5. ­ Las adenopatías unilaterales hiliares o mediastínicas son muy frecuentes en niños con tuberculosis primaria y menos habituales en adultos.
    6. ­ La tuberculosis posprimaria típicamente se manifiesta como una opacidad heterogénea, a menudo cavitada en los segmentos apical o posterior de los lóbulos superiores o en el segmento superior de los inferiores.
    7. ­ La radiografía de tórax no permite establecer la actividad de la enfermedad posprimaria.
    8. ­ La cavitación es el hallazgo radiológico más importante, implica alta infectividad y numerosas complicaciones asociadas.
    9. ­ La pleuresía tuberculosa es más frecuente en adultos jóvenes con tuberculosis primaria.
    10. ­ La enfermedad miliar, aunque más frecuente en la enfermedad primaria, está aumentando su incidencia en pacientes mayores con tuberculosis posprimaria y tiene una elevada mortalidad.
    11. Tuberculois pulmonar y sida

    La tuberculosis pulmonar es una infección frecuente en nuestro medio, cuya incidencia no se ha modificado en los últimos años. Desde la aparición de la epidemia por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se ha constatado en estos enfermos una predisposición mayor a padecer TB que en la población general 23,

    España sigue siendo el país europeo con mayor prevalencia de TB, y presenta también una elevada incidencia de pacientes infectados por el VIH, por lo que la probabilidad de asociación de TB y VIH supera a la mayoría de países desarrollados, siendo la TB la infección oportunista más frecuente en nuestros pacientes positivos para el VIH 23,

    La patogenia de la TB en adultos positivos para el VIH suele atribuirse a reinfección. La infección tuberculosa puede permanecer durante años en estado latente, siendo el VIH el responsable del desarrollo de la infección manifiesta 13,24, De los mecanismos de defensa inmunológica que protegen al huésped de la infección por M.

    Tuberculosis, el más importante es la hipersensibilidad retardada tipo IV mediada por células, responsable de la positividad de la prueba de la tuberculina (Mantoux). Esta inmunidad celular se ve comprometida por la infección directa de los macrófagos alveolares por el VIH, con una disminución de los productos solubles de los linfocitos.

    La disminución de los linfocitos CD4 hace al huésped particularmente susceptible a M. tuberculosis ; de hecho, es importante conocer el grado de inmunosupresión de los pacientes con VIH para realizar una correcta evaluación de las radiografías de tórax, dado que los patrones radiológicos varían en función del grado de inmunosupresión 13,25-27,

    Los pacientes con función inmunocelular relativamente intacta (linfocitos CD4 por encima de 200/µl) presentan hallazgos radiológicos similares a los observados en la población general negativa para el VIH. Con grados severos de inmunodepresión (cifras de CD4 inferiores a 200 linfocitos/µl), las manifestaciones radiológicas y clínicas son atípicas y diferentes de la población general 23, caracterizándose por los hallazgos que describimos a continuación.

    Diferencias clínicas ­ Existe mayor número de pacientes positivos para el VIH que presentan un test de Mantoux negativo que pacientes negativos para el VIH. En algunas series, el test de Mantoux es negativo hasta en el 80% de los pacientes positivos para el VIH y sólo en el 25% de los negativos.

    ­ Los pacientes positivos para el VIH tienen mayor riesgo (2,25 veces más) de padecer TB que la población general. ­ Los pacientes positivos para el VIH con severa inmunodepresión presentan baciloscopia positiva en esputo en menos del 50% de los pacientes con TB. En contraste, en pacientes inmunocompetentes con cavitación la baciloscopia es positiva en el 98% de los casos 12,

    ­ Los pacientes positivos para el VIH tienen mayor incidencia de afección extratorácica (sobre todo ganglionar y también meníngea) y mayor tendencia a la progresión de sus lesiones que la población negativa. ­ Los pacientes positivos para el VIH presentan mayor incidencia de infecciones coincidentes (Citomegalovirus, Neumocistis carinii, M.

    • ­ La evolución clínica tiene peor pronóstico en pacientes positivos para el VIH.
    • Manifestaciones radiológicas
    • Los hallazgos radiológicos en pacientes con inmunodepresión son más parecidos a los de la TB primaria, pese a que la reactivación de bacilos latentes es el modo usual de infección en estos pacientes 13,23,24,28-31,
    • Afección del parénquima pulmonar (tabla 1)
    • Existe una menor incidencia de aparición de granulomas y de cavitación en los pacientes positivos para el VIH con marcada inmunodepresión, debido al escaso número y función de los linfocitos, pudiendo aparecer la cavitación sólo en aproximadamente el 10-15% de los pacientes, frente al 40% de la población general 23,32,
    • También es menor la presencia de lesiones fibrocicatrizales en los pacientes con VIH, así como la presencia de nódulos pulmonares y de calcificaciones.

    La forma más frecuente de afección pulmonar en pacientes con inmunodepresión avanzada es la enfermedad difusa bilateral (40%), que puede ser alveolar, intersticial o mixta. Pueden aparecer formas localizadas en el 20%. En cuanto a la localización de las lesiones, no existe predisposición especial por la afección de los lóbulos superiores.

    1. La afección miliar es mucho más frecuente en pacientes positivos para el VIH 9,13,23, siendo en algunas series hasta 40 veces más frecuente que en la población general.
    2. Algunos autores mencionan una forma llamada tuberculosis primaria progresiva que inicialmente revela alteraciones morfológicas propias de una primoinfección, y después evoluciona sin intervalo libre hacia formas secundarias, con tendencia a la diseminación tanto torácica como generalizada.
    3. Adenopatías

    Las adenopatías son el hallazgo radiológico más frecuente 9,13,23, Tienen una alta prevalencia en los pacientes positivos para el VIH: el 48% frente al 12% en los negativos, siendo su localización más frecuente las hiliares, las paratraqueales, la ventana aortopulmonar y las subcarinales (tabla 2) (fig.20).

    • La TAC aumenta la detección de adenopatías y, al igual que en los pacientes inmunocompetentes, en el estudio de TAC con contraste intravenoso suelen presentar realce periférico y zona central de baja atenuación 12,13,23,
    • Se considera que no existen adenopatías torácicas banales en pacientes positivos para el VIH, por lo que todo ganglio mediastínico aumentado de tamaño debe ser estudiado exhaustivamente para su filiación etiológica, ya que su diagnóstico diferencial es amplio (micobacterias, pneumocystis carinii, linfoma, sarcoma de Kaposi y Criptococcus neoformans como causas más probables) 9,
    • Enfermedad pleural

    En relación con la enfermedad pleural, ésta es ligeramente menos frecuente en pacientes positivos para el VIH, aunque existe disparidad en las conclusiones de los distintos autores en cuanto a su incidencia 13,23, De las distintas manifestaciones de lesión pleural (derrame, engrosamiento, neumotórax o absceso de pared), la forma más frecuente es el derrame (tabla 3).

    La TAC puede ser útil en pacientes con enfermedad pleural para descubrir focos de patología parenquimatosa subyacente o para estudiar casos en que parecen en grosamientos pleurales 16, ya que a veces se trata de derrames encapsulados activos desde el punto de vista microbiológico que pueden evolucionar a fístula broncopleural, sobre todo cuando el engrosamiento es mayor de 2 cm.

    Radiografía de tórax normal Un hallazgo radiológico relativamente frecuente es la existencia de una radiografía de tórax normal en pacientes positivos para el VIH con infección tuberculosa. La frecuencia de aparición varía según distintos autores, oscilando entre el 10 y el 33% de los casos 13,23,33,34,

    Estas diferencias pueden deberse en parte a la diferencia de incidencia de TB en los distintos países y en parte a la forma de los estudios, pues aquellos con resultados más elevados se basan en la búsqueda exhaustiva del diagnóstico. Es importante recordar que una radiografía de tórax normal en un paciente positivo para el VIH no excluye el diagnóstico de TB, y que el estudio radiológico desempeña un papel complementario junto con la clínica, los tests cutáneos y el cultivo de esputo 4,13,25,33,

    Por todo ello se debe ser precavido en zonas con una elevada incidencia y en grupos de alto riesgo (sobre todo en pacientes severamente inmunodeprimidos), aunque la baciloscopia sea negativa, para evitar las consecuencias negativas del retraso o del fallo en el diagnóstico.

    1. Cabe señalar que la TAC de tórax en estos casos puede ayudar a la detección de lesiones no visualizadas en la radiografía simple 7,10,13,14,19,23, como adenopatías, engrosamiento peribronquial, cavidades en el seno de una consolidación, enfermedad miliar o afección pericárdica.
    2. En algunos casos, la TAC ayuda al diagnóstico revelando hallazgos en otras áreas: hepatoesplenomegalia, adenopatías retroperitoneales, etc., o características típicas, como la captación periférica de contraste de las adenopatías, aunque en ningún caso estos hallazgos son específicos, ya que pueden observarse en otros procesos, como el linfoma, etc.

    Aunque la TB pulmonar en pacientes positivos para el VIH adultos probablemente se debe a reactivación o reinfección, la radiografía a menudo sugiere enfermedad primaria, en especial si el paciente está severamente inmunodeprimido, presentando una alta frecuencia de radiografía de tórax normal, adenopatías y de patrón miliar en comparación con la población general, y una menor incidencia de cavitación, cicatrices parenquimatosas, pérdida de volumen y calcificaciones.

    ¿Dónde duele cuando tienes tuberculosis?

    Tuberculosis (TB): Signos y síntomas Como Afecta La Enfermedad Tuberculosis Los síntomas de la dependen del área del cuerpo donde se estén multiplicando las bacterias de la tuberculosis. Por lo general, las bacterias de la tuberculosis se multiplican en los pulmones (tuberculosis pulmonar). La enfermedad de tuberculosis en los pulmones puede causar síntomas como los siguientes:

    Tos intensa que dura 3 semanas o más Dolor en el pecho Tos con sangre o esputo (flema que sale desde el fondo de los pulmones)

    Otros síntomas de la enfermedad de tuberculosis son:

    Debilidad o fatiga Pérdida de peso Falta de apetito Escalofríos Fiebre Sudores nocturnos

    Los síntomas de la enfermedad de tuberculosis en otras partes del cuerpo dependen del área afectada. Las personas que tienen

    no se sienten mal, no presentan síntomas ni pueden transmitirles la tuberculosis a los demás.

    : Tuberculosis (TB): Signos y síntomas

    ¿Cómo saber si la tuberculosis está avanzada?

    Tuberculosis (TB): Diagnóstico de la TB latente y de la enfermedad de La mayoría de las personas con enfermedad de tuberculosis tienen uno o más síntomas de enfermedad de tuberculosis. Todas las personas que tengan síntomas o un resultado positivo en la prueba de detección de tuberculosis deben ser evaluadas para detectar la enfermedad de tuberculosis.

    1. Si una persona tiene síntomas, pero un resultado negativo en la prueba de detección de tuberculosis, todavía debe ser evaluada para detectar la enfermedad de tuberculosis.
    2. Diagnóstico de la infección de tuberculosis latente El diagnóstico de la infección de tuberculosis latente se hace si la persona tiene un resultado positivo en la prueba de detección de la tuberculosis y la evaluación médica no indica enfermedad de tuberculosis.

    La decisión sobre el tratamiento para la infección de tuberculosis latente se basará en las probabilidades de que la persona presente enfermedad de tuberculosis al considerar sus, Diagnóstico de la enfermedad de tuberculosis La enfermedad de tuberculosis se diagnostica con los antecedentes médicos, un examen físico, una radiografía de tórax y otras pruebas de laboratorio.

    Pérdida de peso sin causa conocida Falta de apetito Sudores nocturnos Fiebre Fatiga

    Si la enfermedad de tuberculosis afecta los pulmones (tuberculosis pulmonar), los síntomas pueden incluir:

    Tos que dura más de 3 semanas Hemoptisis (tos con sangre) Dolor de pecho

    Si la enfermedad de tuberculosis se presenta en otras partes del cuerpo (extrapulmonar), los síntomas dependerán del área afectada. Las personas que se cree que tienen enfermedad de tuberculosis deben ser remitidas a una evaluación médica completa, la cual incluirá lo siguiente: 1. Antecedentes médicos Los médicos deben preguntar si el paciente tiene antecedentes de exposición a la tuberculosis, de infección o de enfermedad de tuberculosis. También es importante tener en cuenta los factores demográficos (p. ej., país de origen, edad, raza o grupo étnico, ocupación) que puedan aumentar el riesgo de exposición del paciente a la tuberculosis o a la tuberculosis resistente a los medicamentos.

    2. Examen físico El examen físico puede proporcionar información valiosa sobre el estado general del paciente y otros factores que podrían influir en el tratamiento contra la tuberculosis, como la infección por el VIH u otras enfermedades.3. Pruebas para detectar la infección por tuberculosis

    Para detectar la infección por M. tuberculosis se puede usar la prueba cutánea de la tuberculina de Mantoux o una prueba de sangre para detectar la tuberculosis. Es necesario hacer más pruebas para confirmar la enfermedad de tuberculosis.4. Radiografía de tórax La radiografía de tórax anteroposterior se utiliza para detectar anormalidades en el pecho.

    • Las lesiones pueden aparecer en cualquier parte de los pulmones y pueden diferir en tamaño, forma, densidad y cavitación.
    • Estas anormalidades pueden indicar tuberculosis, pero no pueden usarse para diagnosticarla de manera definitiva.
    • Sin embargo, se puede usar una radiografía de tórax para descartar la posibilidad de tuberculosis pulmonar en una persona que haya tenido una reacción positiva a la prueba cutánea de la tuberculina o a la prueba de sangre para detectar la tuberculosis y que no tenga síntomas de la enfermedad.5.

    Microbiología diagnóstica La presencia de bacilos acidorresistentes (BAAR) en un frotis de esputo o en otra muestra a menudo indica enfermedad de tuberculosis. La observación microscópica de bacilos acidorresistentes es fácil y rápida, pero no confirma el diagnóstico de la tuberculosis porque algunos bacilos acidorresistentes no son M.

    1. Tuberculosis,
    2. Por lo tanto, para confirmar el diagnóstico se hace un cultivo de todas las muestras iniciales.
    3. Sin embargo, no siempre es necesario obtener un resultado positivo en el cultivo para comenzar o continuar el tratamiento contra la tuberculosis).
    4. Un resultado positivo en el cultivo de M.
    5. Tuberculosis confirma el diagnóstico de enfermedad de tuberculosis.

    Los análisis de todos los cultivos de las muestras se deben completar, independientemente de los resultados de los frotis de BAAR. Los laboratorios deben reportar al proveedor de atención médica primaria y al programa estatal o local de control de la tuberculosis los resultados positivos en los frotis y cultivos en un lapso de 24 horas; esta notificación, requerida por la ley, puede hacerse por teléfono o fax.6.

    1. Resistencia a los medicamentos En todos los casos, la M.
    2. Tuberculosis que se aísla por primera vez debe analizarse para determinar su resistencia a los medicamentos.
    3. Es muy importante identificar esta resistencia a los medicamentos tan pronto como sea posible para garantizar un tratamiento eficaz.
    4. Deben repetirse los patrones de sensibilidad a los medicamentos en los pacientes que no respondan adecuadamente al tratamiento o que hayan tenido resultados positivos en sus cultivos pese a que hayan recibido tratamiento durante 3 meses.

    Los resultados de sensibilidad obtenidos en el laboratorio deben reportarse rápidamente al proveedor de atención médica primaria y al programa estatal o local de control de la tuberculosis. : Tuberculosis (TB): Diagnóstico de la TB latente y de la enfermedad de